ALFREDO

Unos días después de la XXVII Festa da Arribada que se celebró eel pasado fin de semana, el alcalde de Baiona, Carlos Gómez Prado, hace un balance muy positivo de la Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Gómez Prado destaca la «capacidad para superar las expectativas generadas, el buen comportamiento del vecindario, de las personas visitantes y la experiencia de la organización que en esta edición hizo crecer y dar un salto de calidad en diferentes ámbitos a la fiesta, entre los que hay que reseñar: la creación de una nueva zona gastronómica en la zona del Paseo Ribeira; la expansión del Real Mercado Medieval a nuevas zonas con la ampliación da oferta a totalidad da calle Carabela Pinta y la Rúa Ciudad de Vigo o la aglutinación da programación destinada o público infantil en el Parque de Palma».

La Fiesta de Interés Turístico Internacional recibió un total de 175.000 personas durante los tres días de celebraciones, según los datos de la Policía Local, que también destacó la gran cantidad de gente que utilizó las lanzaderas gratuitas que funcionaron desde Porto do Molle. También muchas personas se acercaron hasta la villa utilizando el trasporte marítimo ofertado por las navieras desde Vigo, Cangas y Panxón.

Tanto el dispositivo de seguridad, con más de 150 efectivos, como el hospital de campaña y el servicio de limpieza se desplegaron en la Real Villa para garantizar el buen funcionamiento de la fiesta.

El regidor baionés apunta “el excelente trabajo realizado por los servicios municipales del departamento de cultura, de vías y obras, electricidad, limpieza, Policía Local, GES y del resto de efectivos pertenecientes a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que estuvieron desplegados esos días en Baiona, dando cobertura tanto a la regulación del tráfico, a las emergencias y en general, a toda la seguridad ciudadana que requirió la Arribada”.

Asimismo, agradece también “la implicación de todos los sectores empresariales, culturales, deportivos y sociales de la villa que estuvieron a la altura de una celebración de la envergadura de la Arribada”. También valoró la normalidad con la que transcurrió la celebración de la que disfrutaron un gran número de personas que se acercaron a Baiona. “Tenemos que destacar el comportamiento ejemplar de nuestro vecindario y visitantes y la importante repercusión económica que tuvo para el municipio, además de ayudar la desestazionalización”, afirmó el alcalde.

En cuanto a la programación de la Arribada, se ejecutó al 100% a pesar de los chubascos intermitentes del domingo. Durante los tres días, baioneses y visitantes pudieron disfrutar activamente de la multitud de actividades programadas para la ocasión.