A partir del 1 de julio el furtivismo reincidente será castigado penalmente

La conselleira do Medio Rural e do Mar, Rosa Quintana, señaló en el Parlamento que, a partir del próximo 1 de julio, el furtivismo reincidente será castigado por la vía penitenciaria. Rosa Quintana la calificó como una medida positiva ya que “las circunstancias que rodeaban y rodean muchas veces este fenómeno agotaban las medidas administrativas y punitivas sin que se había podido hacer nada”.

Rosa Quintana señaló que esta decisión de convertir el furtivismo en un delito penitenciario fue analizada y estudiada por expertos juristas, guardacostas, sector y gestores públicos con el fin de luchar contra esta lacra en las costas y arenales gallegos. Asimismo, recordó que se trata de una vieja demanda y petición generalizada del sector que la Administración gallega estudió ya en el año 2004, retomando esta petición en el 2009 y consiguiendo que el pasado 26 de marzo el Congreso de los Diputados había aprobado la modificación del Código Penitenciario.

La conselleira destacó que son tres los hechos que marcarán este castigo de multa, inhabilitación o incluso prisión de entre seis meses y dos años. Se trata de la actividad realizada sin el título administrativo habilitante, sobre terrenos sometidos la concesión o autorización marisquera o acuícola y con daño y efectos sobre la sostenibilidad de los recursos en esas áreas. La titular de Medio Rural e Mar señaló que estos tres hechos perjudican no sólo a los profesionales del mar, que tienen una norma específica, sino también a los pescadores recreativos que cuentan con una licencia de pesca.

Rosa Quintana insistió en que esta medida irá solo contra los furtivos reincidentes, haciendo especial énfasis en los grupos organizados y con medios ilegales –la pena será superior segundo establece el Código Penitenciario-. Así, indicó que esta medida complementará a las ya existentes que penan la violencia contra los guardapescas y guardacostas, así como la extracción de mariscos que habían podido suponer un riesgo para la salud. En este sentido, destacó que la Xunta seguirá trabajando en su labor inspectora, donde el año pasado el Servicio de Guardacostas de Galicia aumentó en cerca de 900 las inspecciones -con respeto al año 2013- suponiendo un total de 16.400 actuaciones.