Álex Sierpes tras cruzar la línea de meta en el Campeonato de España

Se han escrito páginas y páginas sobre sus logros en el atletismo. Tiene tantos campeonatos y récords gallegos en distintas modalidades que hemos perdido la cuenta y, nos faltan dedos en las manos para contar los campeonatos de España que ha conseguido.

Su logro más destacado fue el pasado 24 de junio. Álex Sierpes lograba en la localidad alicantina de La Nucía, la medalla de oro en los 1.500 metros obstáculos de pista al aire libre en la categoría de Sub16, conquistando el Campeonato de España y, al mismo tiempo, batiendo el récord del campeonato, el récord autonómico y el récord de España. Por todo ello, la Real Federación Española de Atletismo le concedió la máxima distinción como el mejor atleta de la historia de los 1.500 metros obstáculos de pista al aire libre, en la categoría de Sub16.

«Este reconocimiento te anima a seguir luchando para conseguir más éxitos. Tengo que agradecer a mis compañeros, al equipo, a mis padres, a mis abuelos, y sobre todo, a mi hermano Christian, que me ayuda mucho en los entrenamientos, porque sin ellos todo esto no sería posible», explica la pulga guardesa, de 14 años.

El pequeño de los Sierpes comenzó a hacer deporte desde muy niño, con tan sólo cuatro años, igual que su hermano Christian, de 15 años. El deporte que más les gustaba a ambos era el atletismo, que se lo inculcó su padre Javier. «Mi madre Patricia me apoyaba mucho, me lleva a las carreras. Mi hermano y yo compartimos entrenos, sin su ayuda, no sería capaz de conseguir todos estos campeonatos», señala el adolescente, quien afirma que «esta temporada ha sido esplendida para mí, no puedo pedir más».

Con la cabeza encima de los hombros y los pies en la pista de atletismo, este guardés del Club Sociedade Trega de Tomiño sueña como cualquier otro atleta con «llegar siempre a lo más alto. Intentar ir y ganar una olimpiada o un mundial. Pero eso es muy difícil. Hay que entrenar mucho, pero con esfuerzo y trabajo, todo es posible«, comenta el campeón de España, quien toma como referencia al noruego Jakob Ingebrigtsen, «lo gana todo».

Asegura que cuando se pone en la línea de salida casi siempre tiene la mente en blanco, aunque muchas veces, además de ponerse nervioso, «pienso sobre todo en mi abuelo, que murió hace unos años, y en mis otros abuelos que viven en A Guarda y mi abuela de Tomiño».

«Cuando va otro corredor delante no te puedes hundir psicológicamente, porque tu sabes el nivel que tienes y el que puedes llegar a alcanzar. No te puedes rayar. Hay carreras que cuestan más que otras por la distancia o el recorrido que tienes que hacer y acabas cansado. Hay veces que estoy aláctico perdido y acabo medio tonto», finaliza Álex entre risas.