ALFREDO

Por segundo año consecutivo, los vecinos de Belesar celebraron el Carnaval por todo lo alto. Tras el éxito del pasado año en el más de cien personadas disfrutaron de la tarde de Martes de Entroido con filloas, orejas, música, rosca, empanas y chocolatada, este año añadieron a los actos un recorrido por la parroquia en tres tractores y dos todoterrenos engalanados para la ocasión con flores y globos.

Por la mañana temprano, Esther Castro se pone manos a la obra y comienza la elaboración de las filloas. Esta maestra artesana de este postre típico de Entroido lleva más de 47 años delante de la filloeira. “Botamos 10 litros de auga nun caldeiro, logo engadímoslle un quilo de fariña, uns 18 ovos, sal e mesturámolo ben. Cando o ferro estea quente, untámolo con aceite e graxa de porco co Izope, un pau que ten atado na punta un trapo”, apunta la veterana cocinera que el pasado año hizo más de 1.000 filloas de entroido para los asistentes, «logo de cociñalas e cando se lle pon o azucre».

A las cuatro de la tarde comenzó la fiesta. A esa misma hora, tres tractores y dos todoterrenos engalanados y llenos de gente disfrazada, partieron del Centro Cívico A Estivada de Belesar para recorrer la parroquia. «Es una antigua tradición que se hacía en Carnaval y quedó en el olvido durante años. Este año la recuperamos. Recorrimos unos seis kilómetros para repartir un poco de alegría por el pueblo. Los niños se lo pasaron muy bien«, comenta Paula Fernández, organizadora de la fiesta.

Claro que para que todo esto sea posible, los vecinos cuenta, igual que el año pasado, con empresas que desinteresadamente colaboran con ellos. «Queremos dar las gracias a Agua Sana, Jamonería Serrano, D`Sastre, Panadería Yajoma, Construcciones Vigape, Galicia Walks, Cafés do Noso y Panadería La Pintora, porque sin ellos esto no sería posible», finaliza Paula Fernández.

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