ALFREDO // El ingeniero Carlos Miniño a los mandos del dron

A vista de pájaro a 15 metros de altura y a tiempo real. Así vigila la Comunidad de Montes de Belesar sus 500 hectáreas de superficie forestal para prevenir incendios forestales. Los comuneros han fichado un dron semiprofesional para anticiparse a un posible fuego. “Preferimos brigadas porque también creamos puestos de trabajo, pero los únicos ingresos que tenemos son por la venta de madera y el dron es más económico y resulta más efectivo, ya que desde el cielo abarcas más zonas”, explica Pablo Sánchez, presidente de la Comunidad de Montes, bombero y técnico forestal.

Llevan más de una década sin incendios forestales y quieren mantener esa tendencia. “Creemos que lo estamos gestionando bien. En los últimos años hicimos cuatro nuevos depósitos de agua, dos de ellos para helicópteros, hemos aumentado las pistas, sobre todo cerca de las propiedades particulares para facilitar el acceso, hemos reducido la superficie de eucalipto, plantamos tres hectáreas de olivo y tenemos el monte limpio, pero el no tener incendios también es cuestión de suerte”, explica Pablo Sánchez, quien lleva 14 años al frente de la entidad.

A los mandos del nuevo aliado de la Comunidad está el ingeniero Carlos Miniño.”Es una experiencia piloto que apunta a un gran potencial. Volamos el dron a diferentes horas del día, pero lo que más nos limita es el tiempo de vuelo, que es de media hora. Tenemos que parar y cambiar las baterías. Lo bueno sería un dron con más autonomía y con cámara térmica y que todas las comunidades de Baiona se unieran con la de Mougás, para constituir un ámbito de 5.000 hectáreas y hacer un servicio de vigilancia coordinado con el servicio de incendios de O Porriño”, indica Miniño.

La idea surgió a raíz del incendio de Baredo del pasado 15 de julio. Los presidentes de las Comunidades de Montes decidieron tomar cartas en el asunto para mejorar la seguridad y prevenir incendios. “Baredo creó turnos de vigilancia las 24 horas del día. Durante el día está vigilado por cuatro directivos de la Comunidad de Montes, dos comuneros voluntarios y un directivo de la traída de aguas. Durante las horas nocturnas, es una persona contratada por la propia entidad la que está al acecho de posibles incendiarios. Nosotros hemos optado por un dron al no tener capacidad económica”, finaliza Pablo Sánchez.