Recreación del proyecto "Raia", del arquitecto portugués Álvaro Siza

El arquitecto portugués Álvaro Siza fue el vencedor del concurso de ideas abierto para diseñar el puente que comunicará de manera peatonal Tomiño y Vila Nova de Cerveira y crear así el primer europarque peninsular.

El concurso internacional para el diseño del puente peatonal sobre el Miño entre Tomiño y Cerveira, organizado por la Diputación de Pontevedra, consiguió la trascendencia internacional que se proponía. Una vez comprobada toda la documentación, se certificó que entre los 24 anteproyectos admitidos existían propuestas tanto de Galicia, Portugal, Alemania, Reino Unido, Francia y del resto del estado español, tal y como se esperaba por la cercanía y conocimiento del territorio.

Siza cuenta en su haber con docenas de reconocimientos por sus trabajos arquitectónicos que, en Galicia, se resumen en el edificio del Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) en el 1993. En el año 2000 en el proyecto de la Facultad de Ciencias da Comunicación de Santiago de Compostela y en la rehabilitación del Café Moderno en Pontevedra.

El proyecto de Siza recuerda al brazo de un nadador gigante que lucha por ayudar a superar la línea de frontera. En su propuesta plantea un puente tipo arco con una forma de ‘ S’ en planta de 300 metros de longitud. Su estructura en horizontal se distingue por ser metálica, tener un ancho útil de cuatro metro, pavimento sintético de poliuretano y una barandilla metalizada. En cuanto a la estructura vertical, tiene un gálibo de 9,20 metros y dos apoyos en la ribera del río en forma de pilas metálicas en V y en arco.

El encuentro con los espacios colindantes se produce al este del Espacio Fortaleza de Tomiño, en la zona próxima a las viviendas, y al sur del islote del Parque del Castelinho en Vila Nova de Cerveira, sin afición ni a la playa ni al propio islote. El presupuesto constructivo previsto es de 3,38 millones de euros.