ALFREDO

Era inevitable por la indignación acumulada en la ‘raya’ y ha sucedido. Los alcaldes y alcaldesas de los trece Concellos del Miño en la provincia y en el norte de Portugal (A Guarda, O Rosal, Tomiño, Tui, Salvaterra, As Neves, Arbo, Creciente, Caminha, Cerveira, Valença, Monçao y Melgaço) han acordado pasar a la acción y realizarán esta semana su primera protesta simbólica conjunta para reclamar la “imprescindible” y “urgente” reapertura de los pasos en la frontera.

En la reunión celebrada en la noche de ayer las y los regidores acordaron de manera unánime que es necesario defender el territorio, a sus trabajadores, empresas y las relaciones de la ciudadanía en general frente al ahogo actual. “Necesitamos un balón de oxígeno”, “este es un territorio seguro” o “hay un grande dinamismo económico que la situación actual hace insostenible”, fueron algunas de las frases que se escucharon en el encuentro de Concellos, en el que también estuvo presente la directiva del AECT Río Minho.

Alcaldes y alcaldesas, independientemente de su color político, decidieron actuar de forma conjunta y unida frente a lo que consideran una injusticia en el tratamiento dispensado. Subrayan principalmente el agravio comparativo que existe con respecto a otros territorios de otras regiones y provincias como Extremadura u Ourense, que ya tienen abiertos más pasos.

«Se ve que el gobierno autonómico de Extremadura se movió convenientemente y argumentó la necesidad de permeabilizar la frontera. Aquí, a pesar de tener argumentos sólidos de relación económica, de que pasaron 200.000 coches por el paso de Tui durante el confinamiento… la Xunta no está ni se le espera”, apuntó el director del AECT, Uxío Benítez. Este recordó que Núñez Feijóo está en la presidencia de la Comunidad de Trabajo Galicia-Norte de Portugal, pero no movió ficha para defender ni a las empresas ni a los trabajadores transfronterizos, y tampoco accedió a una cita con los responsables del propio AECT para solucionar la situación.

Vemos que para el 1 de julio hay previsión de apertura para el turismo internacional. Mientras, aquí los trabajadores tienen que estar soportando rodeos de más de 100 kilómetros diarios. Creemos que nos están tratando cómo ciudadanos de segunda”, afirmó Benítez.

Las acciones concretas de protesta comenzarán de manera simbólica con la presencia de alcaldes y alcaldesas y presidentes de las Câmaras portuguesas. No se descartan nuevas movilizaciones con la implicación de la ciudadanía, ya que las y los mandatarios apuestan por radicalizar las acciones de mantenerse la situación.