Bajo el lema: “Por un porto sen roubos”, más de un centenar de usuarios del pantalán de séptimas lista del puerto de Baiona, se han concentrado este mediodía en la entrada de acceso al embarcadero para reclamar de «nuevo a Portos de Galicia más seguridad y mejoras en las instalaciones».

Robos y destrozos en varias embarcaciones el pasado sábado fue la gota que colmó el vaso. Los vándalos entraron libremente al pantalán “porque la puerta de acceso estaba rota. Esta semana Portos de Galicia instaló un nuevo control para poder entrar en el embarcadero a través de una APP que tenemos que descargar en el móvil y que pronto estará operativa, pero aún así nos hemos concentrado para que nuestras reclamaciones no queden en saco roto”, señaló Ángel Alonso, uno de los usuarios.

Alertan también del peligro que suponen las fiestas que grupos de jóvenes hacen dentro de las embarcaciones «porque fuman y los motores son a gasolina, si hay un incendio, arden todos los barcos del puerto de Baiona», añade este usuario.

Nuevo sistema de acceso:

El sistema instalado por Portos de Galicia permitirá la entrada y salida a las instalaciones sólo a las personas que tengan plaza para su embarcación en esos pantalanes, reforzando así la seguridad de la flota.

El nuevo control de accesos moderniza su funcionamiento, operando a través de tarjeta magnética de apertura de las puertas o bien a través de la aplicación para teléfono móvil. La APP Openow está ya disponible para su descarga por parte de los usuarios, que pueden también pasar a recoger las tarjetas magnéticas por las oficinas de Portos de Galicia.

Las personas interesadas pueden recabar información sobre la instalación de la APP en la cartelería del propio puerto o en las oficinas del ente público en Baiona, situadas en el edificio de la lonja. Con la entrada en funcionamiento de este sistema, que se activará en los próximos días para dar margen a los usuarios a recoger las tarjetas o activar la aplicación móvil, «Portos de Galicia da respuesta a la demanda de los propietarios de las plazas de náutica de recreo que reclamaban la restricción del paso a las instalaciones».