Condenan a una promotora y a una aseguradora a pagar más de 3 millones de euros a una comunidad de vecinos de Gondomar
ALFREDO // Imagen del edificio Baixa Redonda que está ubicado en Mañufe.

El edificio Baixa Redonda ubicado en Mañufe, Gondomar, sigue levantando polémica años después de su construcción.

El Juzgado de Primera Instancia número seis de Vigo ha condonado a Promociones Colmeiro y Martínez S.A. a pagar más de 3.000.000 euros a la comunidad de vecinos Baixa Redonda, además de los intereses legales devengados desde la presentación de la demanda, así como el pago de las costas. De dicha cantidad, la compañía aseguradora, seguros CASER S.A., tendrá que pagar casi 2.200.000 euros.

La comunidad de propietarios denunció en el año 2014 al promotor de las viviendas construidas y a la aseguradora por problemas estructurales en el inmueble derivados del movimiento provocados por la inestabilidad de la losa de cimentación, debido a que el edificio reposa sobre el agua y se mueve. También denunciaron las grietas que aparecieron poco después de que los vecinos entraran a vivir en el edificio.

Entre los desperfectos que presenta la edificación, y que fueron descritos en los informes periciales aportados a la causa, están los problemas constructivos que provocan filtraciones y humedades en áticos, esquinas inferiores, patio interior y galerías desde la cubierta volada debido a la incorrecta disposición de la impermeabilización en los techos en relación a las terrazas adyacentes. Asimismo, en las viviendas de la segunda planta entra agua desde las terrazas superiores por defectos en la impermeabilización.

Denunciaron también que el edificio sube y baja en función de la época del año en la que se encuentre. El inmueble está construido a pocos metros del cauce del río Miñor, en una zona que es inundable, en pleno casco urbano de Gondomar, al pie de la carretera que une la villa Condal con A Ramallosa. El Concello otorgó la licencia en octubre del 2005 y al año siguiente concedió otro permiso de obras complementario para la ampliación del proyecto e incorporar al inmueble dos sótanos a mayores de dos pisos.

La construcción de este inmueble generó polémica desde su construcción. Su promotor ya fue condenado en el 2010 a pagar 1.2 millones de euros por no declarar a Hacienda más de 400.000 euros de IVA del ejercicio de 2010.