Contratan a un detective para demostrar el exceso de horario y ruido de un local de copas de A Guarda
BANDALLO // Calle de A Guarda donde se sitúa el local

El presidente de la Federación Gallega de Empresarios de Salas de Fiesta y Discotecas (FESDIGA), Samuel Pousada, está estudiando la posibilidad de demandar al Alcalde de A Guarda, Antonio Lomba, por un presunto delito de prevaricación o por inacción y dejación de funciones, solicitando también su inhabilitación para cargo público, y una indemnización por daños y perjuicios por permitir la competencia desleal que puede ascender a más de 60.000 euros.

Desde FESDIGA comunican que han presentado desde el  2015 varias denuncias dirigidas al regidor guardés por incumplimiento de la Orden de Horarios y del Catálogo, de un establecimiento público de ocio nocturno con licencia de café-concierto sito en el Concello de A Guarda.

Pousada señala que “hemos contratado una empresa de detectives que acredita y demuestra que dicho café-concierto está incumpliendo la orden de horarios y catálogo. Ese informe demuestra que sobre las 6:25 horas se sigue poniendo música por un disc-jockey a gran volumen que se escucha dentro y fuera del local y se sirven copas a los clientes”.

Según explica el presidente de la Federación, “los cafés-concierto tienen prohibido celebrar bailes y no pueden disponer de cabina, ni de pinchadiscos, porque en realidad únicamente son una cafetería o café-bar que pueden tener actuaciones en directo, incumpliendo descaradamente el Catálogo y la normativa de turismo”.

Por todo ello, explica Pousada, “estamos estudiando la posibilidad de demandar al alcalde de A Guarda por permitir el incumplimiento sistemático de los Horarios y demás normativa por este local de ocio nocturno aquí denunciado, sin haber adoptado ninguna medida para evitarlo y sin haber, ni siquiera, sancionado al establecimiento público y porque constituye un claro supuesto de competencia desleal”.

Por su parte, el alcalde de A Guarda, Antonio Lomba, ha señalado que “se está coordinando la Policía Local y la Guardia Civil para vigilar los locales de copas. Si alguno excede el horario permitido o infringe la normativa sobre los equipos musicales se le abrirá un expediente”