Edu Garbín

El segundo curro de la temporada en Galicia no defraudó y reunió este domingo a más de 500 caballos salvajes y 120 potros. El famoso curro de Torroña, en Oia, el más multitudinario de la zona, congregó también a cientos de personas en una jornada dominical marcada por el buen tiempo.

Se trata de una tradición milenaria que se remonta a los tiempos de los monjes del monasterio de Oia

Pasaban de las cinco de la tarde cuando los ganaderos llevaron a las bestas al curro. Una vez en el cierre, los potros fueron separados del resto de los caballos para ser marcados. Luego, los caballos fueron rapados, desparasitarlos y devueltos a los montes de A Groba, donde viven todo el año en libertad.

Tras el curro de A Valga celebrado el pasado 12 de mayo y el de este domingo en Torroña, la próxima rapa das bestas será el domingo 9 de junio en Mougás.