Dúo Parbö

Este viernes regresa el Ciclo Música y Románico organizado por el Concello de Tomiño dentro de su agenda cultural de verano.

En esta ocasión será Parbö, formado por dos excelentes músicos (Ángel Pintos y Begoña Riobó) quien nos deleiten con la interpretación de una antología de las cantigas de Martín Códax y de Afonso X, en las que utilizan instrumentos antiguos como la zanfona, la harpa céltica, el violín, etc.

La cita será a las 20.30h y previamente al concierto habrá una pequeña explicación para comprender mejor las particularidades arquitectónicas e históricas de este templo tomiñés de época románica.

Parbö se define a sí mismo como un “Ensemble exiguo de músicas contempo-devanceiras formado por Begoña Riobó e Anxo Pintos”. Este último, es un conocido músico multiisntrumentista y compositor, que comenzó sus estudios musicales a los ocho años, llegando a tocar la gaita, la zanfona, el violín, el saxo soprano y la flauta de bico, entre otros.

Cofundador del grupo de gaitas Alfolíes, Grupo Didáctico de Instrumentos Musicais Populares Galegos, de la Banda de Gaitas Xarabal, del grupo Matto Congrio y de Berrogüetto. Posteriormente fundó el trío Lizgairo, y ha colaborado con otros músicos y grupos, entre los que cabe citar a Milladoiro, The Chieftains, Los Piratas, Rodrigo Romaní, Susana Seivane, Mercedes Peón, etc.

Además, fue maestro de zanfona durante muchos años en el Departamento de Música Tradicional de la Escuela de Artes y Oficios de Vigo y presidió la Fundación SondeSeu.

Begoña Riobó, por su parte, es licenciada en Historia del arte y una de las violinistas con más proyección artística de la música gallega. Profesora en la escuela de música tradicional de Vigo E-trad, donde imparte clases de arpa céltica y cofundadora de la orquesta SonDeSeu, con la cual editó numerosos discos desde el 2003. En el 2011 publicó su primer disco con el grupo Riobó, lo cual recibe el mismo nombre y que la dio a conocer como violinista solista.

Iglesia de Santa María de Tomiño

Este templo es referente para lo románico del sur de Pontevedra. Su existencia se remonta al siglo XII, donde ya existía un monasterio benedictino femenino. La iglesia de Tomiño es lo único que se conserva del monasterio y mantiene un marcado carácter románico, sobre todo en su fantástica portada.

La iglesia de Santa María de Tomiño fue reformada en 1809 con el que perdió gran parte de su estilo original. Se trata de una iglesia de una sola nave y una ábside rectangular, con muros de sillares de granito. En la parte izquierda presenta un campanario cuadrado y final octogonal.