Fue una singladura larga y difícil, pero la isla del tesoro ya está a la vista. O en este caso la península. La de Anatolia, que dirimirá si Galicia o Turquía estrenan su palmarés de títulos continentales. Allí, ya en territorio geográficamente asiático, buscará el Mecalia Atlético Guardés ser campeón europeo. El partido de vuelta de la European Cup volverá a cruzarle con el Antalya Konyaalti (19:00, TVG y DAZN), al que derrotó en la ida de A Sangriña por seis tantos (23-17). Una renta positiva, pero en ningún caso definitiva. Por eso, las pupilas de Ana Seabra son conscientes de que necesitan estar de nuevo a un alto nivel. Lo que haga falta para ser campeonas.

Poco importa la carga de partidos, poco importa haber jugado un choque de la máxima exigencia contra Rocasa el pasado miércoles, poco importa el largo viaje y el hostil ambiente que se espera en el Dilek Sabancı Sport Hall. Lo único que importa son los 60 minutos que separan al Guardés del cielo. Para desembarcar en la tierra prometida, la entrenadora portuguesa tiene a su disposición a toda la plantilla salvo Ángela Nieto -que ha viajado con sus compañeras- y Júlia Nuez -que se queda en casa por lo reciente de su operación de cruzado-. Ambas son parte indispensable del grupo, pero no podrán ayudar desde dentro. Sí lo harán Cristina Cifuentes, María Sancha y Pauli Fernández, que no jugaron el miércoles contra Rocasa, en la ida de los cuartos de final del play-off liguero, por una simple cuestión de precaución ante ciertas molestias y sobrecargas.

Ese choque contra el conjunto grancanario (28-28) es el enésimo ejemplo del gen competitivo de este equipo. Y a él se apela nuevamente para cristalizar en título el duelo de la ciudad turca. Allí, a orillas del Mediterráneo, el colectivo miñoto se enfrentará a un Konyaalti con ganas de revancha y a un ambiente muy hostil en el pabellón. La escuadra otomana no podrá contar con su capitana Yasemin Şahin, que ya no jugó en A Guarda por un problema de rodilla.

El partido se presenta vibrante. Lógico. Es una final. El conjunto de Antalya apelará a su enorme potencial ofensivo, comandado por la rusa Alena Ikhneva. El Guardés, como siempre, al estratosférico nivel de una defensa que dejó en 17 goles a las turcas en la ida, cuando han promediado 34 tantos toda la temporada. Para seguir el encuentro, el Concello de A Guarda instalará una pantalla gigante en el pabellón de A Sangriña. Se prevé la colocación de sillas por toda la pista para complementar e las gradas. Se prevé un sensacional ambiente, comparado al de un encuentro, para empujar al equipo hacia el título. Hasta Antalya han viajado unos 40 aficionados, que acompañarán a las de Ana Seabra in situ.

La expedición de O Baixo Miño viajó el viernes hasta la ciudad turca, de más de un millón de habitantes. Un hermoso enclave turístico que mira de frente al Mediterráneo. Para ello despegó a las 8:40 desde Oporto para aterrizar en torno a las 18:00 en Antalya. Antes, una escala de algo más de una hora y media en la localidad suiza de Zurich. Ese mismo itinerario, a la inversa, hará el equipo el próximo lunes para regresar. Está previsto que el grupo llegue al aeropuerto Sá Carneiro a las 19:40 (hora española). Es decir, que arribará en A Guarda en torno a las 21:00. Ojalá que sea con una inquilina más en el pasaje tras haber conquistado la tierra prometida.

Ana Seabra: “Una oportunidad así no se tiene muchas veces en la vida”

La entrenadora del Guardés es consciente de que sólo la separan 60 minutos de ser campeona junto a sus jugadoras. “Deseamos con todas nuestras fuerzas hacer un buen trabajo y ganar la Copa, claro. Tenemos que ser ambiciosas”, destaca la preparadora de Águeda, que se siente “una privilegiada” de haber llegado “con estas deportistas” hasta aquí. “Una oportunidad así no se tiene muchas veces en la vida. El sentimiento que tengo es de orgullo”, refleja.

Seabra reconoce que las jugadoras acabaron “un poco cansadas” tras el partido de Rocasa, pero entiende que tres días es tiempo “más que suficiente” para la recuperación. “Estamos muy bien mentalmente y físicamente también vamos a estarlo”, advierte la entrenadora portuguesa, que dice “estar lista” para “posibles cambios en el juego” del Konyaalti tras lo sucedido en A Sangriña. “Tenemos muy presente que puede haber sorpresas, expresa.

Y sobre el presumible ambiente hostil que se espera en el Dilek Sabancı Sport Hall, la entrenadora no sólo se muestra tranquila, sino que se muestra partidaria de que lo haya. “Que el pabellón esté lleno es buenísimo. Así debe ser una final, con muchas personas asistiendo. Sea lo que sea, nosotras vamos a estar motivadas. Diez mil, veinte mil, los que sean. Vamos a jugar con la misma motivación que si estuviéramos en A Sangriña. Sabemos que nuestra gente está siempre con nosotras”, concluye.