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El Atlético Guardés concluye este sábado en Elche (18 h) una semana de exilio con tres partidos lejos de A Sangriña. Los dos primeros, en Gijón y Gran Canaria, se saldaron con sendas victorias que dejan a la escuadra de O Baixo Miño en segunda posición del grupo por el título en la Liga Guerreras Iberdrola. Unos triunfos que encarrilan la novena clasificación consecutiva para competiciones europeas, el objetivo de la entidad.

El encuentro ante el Bm. Elche visitelche.com da el pistoletazo de salida a la segunda vuelta de esta segunda fase, en la que el equipo guardés se ha mostrado intratable, con cuatro victorias en otros tantos encuentros. Ya se sabe que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Por ello, Prades y sus jugadoras quieren dar continuidad a su racha triunfal frente al equipo de Joaquín Rocamora, subcampeón de la Copa de la Reina 2020. Para conseguirlo, deben sobreponerse al esfuerzo de unos días de mucho trasiego. De hecho, la plantilla no ha entrenado desde el pasado martes. El miércoles viajó a Gran Canaria para disputar el choque ante el Rocasa, el jueves regresó tras hacer escala en Madrid y el viernes, a las 7:30, inició el viaje por carretera a Elche. El propio sábado por la mañana, las jugadoras completarán una suave sesión de activación de cara al partido de la tarde.

Enfrente estará un conjunto ilicitano que ocupa la quinta posición y quiere apurar sus opciones de meterse en Europa. Una derrota se lo pondría muy complicado. Con esas urgencias debe jugar el Guardés para acercarse a una nueva victoria. No será fácil. La escuadra franjiverde tiene jugadoras de mucho nivel como la internacional absoluta Ivet Musons o Ana Martínez, quien ha anunciado que se retira al finalizar la temporada. Tras el último esfuerzo a domicilio en esta semana de tres partidos, las jugadoras del Guardés tendrán su merecido descanso antes de empezar a preparar el regreso al pabellón de A Sangriña, el próximo sábado frente al Rocasa.

Prades: “Siempre es bonito volver a casa”

El entrenador del Guardés regresa a la que fue su casa para medirse a su exequipo. “Siempre es bonito volver. Guardo muchísimos recuerdos de esa etapa y mucho cariño a la gente del club”, reconoce José Ignacio Prades, que, no obstante, advierte de que a la hora de “saltar a la pista” solo pensará en “llevarse los dos puntos” y para ello dejará “aparcados esos sentimientos”.

El técnico de Petrer avisa de que el Elche es “un equipo con una idiosincrasia y unos rasgos muy definidos, que está muy bien trabajado y tiene jugadores de muchísima calidad”. Además, el trasiego de viajes y partidos de esta semana eleva la dificultad. Pero Prades no quiere excusas. “El equipo está bien y lo sabe”, proclama el entrenador del Guardés. “Cargamos las pilas en su día y físicamente estamos en un momento bastante bueno para aguantar todo lo que nos viene encima”, explica. “Estamos habituadas a jugar miércoles-sábado. Es verdad que los viajes de por medio cargan un poquito más, pero cuando el equipo salta a la pista se olvida de todo eso”, destaca.

En ese sentido, el preparador alicantino se congratula del triunfo en la pista del Rocasa el pasado miércoles. “Demostramos que estamos preparadas para competir contra todo el mundo”, recalca Prades, que aboga por no relajarse lo más mínimo en el camino hacia un nuevo billete europeo: “Quedan todavía 8 puntos por disputarse y pueden pasar mil cosas, así que necesitamos seguir sumando para no llegar al tramo final con incertidumbre y con dudas”. Así que el Guardés quiere volver a sumar los dos puntos delante del Elche, como ya sucedió en la primera vuelta de esta fase (24-23).