El Mecalia Atlético Guardés sumó dos puntos importantísimos en su visita a Logroño para enfrentarse al Grafometal Sporting La Rioja. En un partido muy igualado de principio a fin, las pupilas de Ana Seabra acusaron el cansancio de acumular cuatro partidos en diez días.

Pero gracias a un planteamiento inteligente de ataques largos y muchas rotaciones y a un esfuerzo importante en los últimos minutos, el bloque miñoto no solo superó a su rival sino también a su propio cansancio. Este triunfo es el tercero en cuatro partidos desde que la entrenadora portuguesa se hizo cargo del equipo, con una única derrota, en el duelo de vuelta de los cuartos de final de la Copa Europea contra el Madeira, que no impidió el pase a semifinales.

De este modo, el primer tiempo se jugó a ritmo lento. Consciente de que el desgaste que arrastra es notable, el conjunto visitante optó por desenvolverse contra natura, con ataques largos al borde del pasivo y sin apenas correr al contraataque. Como resultado, salieron unos 30 minutos iniciales algo espesos, que transcurrieron con un continuo intercambio de goles. Ningún equipo fue capaz de obtener ventajas superiores a un gol.

Con Sandra Santiago asumiendo la faceta realizadora y una defensa tan rocosa como viene siendo habitual, el Guardés estaba en el partido. La Rioja, por su parte, demostró que tiene más juego que puntos y que pese a ser el colista de la competición, tiene argumentos de sobra para complicar la vida a cualquiera. También al colectivo de O Baixo Miño.

Ya en la segunda parte, la tónica se mantenía. Buenas defensas, producción en ambas porterías y goles a cuentagotas. Por parte guardesa, el combo portugués Lima-Santiago llevaba el peso ofensivo. En el bando local, Blanca Benítez dirigía y también marcaba. Por un momento, el cuadro visitante se puso dos arriba (11-13), pero la reacción local fue inmediata y, con un parcial de 3-0, devolvió el choque a su tónica habitual.

Con diez minutos por delante y todo por decidir, llegó el momento de echar el resto. Ahí sí, el Guardés dio todo lo que tenía. Apretó al máximo para volver a ponerse con dos tantos de ventaja aprovechando la exclusión de Marina González. La Rioja también se vació y tuvo un par de ataques para empatar. Pero la defensa y Míriam Sempere estuvieron acertadas para impedirlo y el partido terminó con la segunda victoria a domicilio del equipo de Seabra, que coge más aire todavía a tres días del trascendental enfrentamiento contra Beti-Onak en Navarra.

Grafometal Sporting La Rioja-Mecalia Atlético Guardés (18-20)

CRÓNICA: BORJA REFOJOS