El Mecalia Atlético Guardés quedó eliminado de la lucha por el título de la Liga Guerreras Iberdrola en Telde (Gran Canaria). Allí, en el Pabellón Insular Antonio Moreno, el Rocasa hizo valer su condición de favorito, de local y, sobre todo, de equipo más descansado. Porque el enorme desgaste físico y psicológico derivado de la final de la Copa Europea terminó por lastrar a un Mecalia que, no obstante, mantuvo sus opciones hasta los compases finales del choque. Esta derrota pone punto y final a la temporada con un sexto puesto en Liga, unas semifinales de Copa de la Reina y un subcampeonato continental.

El duelo empezó igualado, con intercambio de goles y, sobre todo, de paradas Tanto Marisol Carratú como Ana Palomino rayaron a una altura sobresaliente durante todo el partido, empezando por unos primeros compases en los que ninguno quería ceder. Sin embargo, Rocasa encontró el arreón que buscaba mediado el primer tiempo. Un parcial de 5-1 llevó el marcador desde el 4-3 al 9-4. Con el agotamiento acumulado que el Guardés tenía en las piernas y, sobre todo, en la cabeza, parecía la dentellada definitiva. No fue así. El carácter competitivo de este grupo volvió a salir a relucir para devolver el parcial (1-5) e irse sólo un tanto por debajo al descanso (10-9).

A la vuelta del vestuario, el partido se rompió en el juego pero no en el marcador. Muchos goles, pero también bastantes pérdidas en ambos equipos. Los nervios se dejaban notar. Principalmente en Rocasa, que sentía la presión de ser favorito, jugar en casa y tener que ganar sí o sí a un equipo que estaba jugando su cuarto partido en diez días y venía de perder una final con un largo viaje a cuestas. Finalmente, ese desequilibrio se produjo a diez minutos para el final. El Guardés, que llegó a ponerse por delante en dos ocasiones, cedía ante el empuje grancanario y perdía con la cabeza bien alta.

De esta forma concluyó la temporada del Guardés. Este resultado en el play-off hace que su posición final en la Liga Guerreras Iberdrola sea la misma que obtuvo en la competición regular: sexta. Asimismo, el equipo que primero dirigió Abel González y después Ana Seabra alcanzó las semifinales de la Copa de la Reina y la final de la Copa Europea, competición de la que se ha proclamado subcampeón, un hito nunca antes alcanzado por nadie en el balonmano gallego.

Rocasa Gran Canaria-Mecalia Atlético Guardés (25-21, 53-49 en el global)

CRÓNICA: BORJA REFOJOS