RFEBM / José J. Núñez

El Atlético Guardés ha repetido esta tarde el guión más dramático de su particular historia con la Copa de la Reina. Tras regresar a unas semifinales coperas cuatro años después, el equipo gallego ha caído esta tarde ante el Aula Alimentos de Valladolid (28-32, 14-16 al descanso) en un partido de ritmo vertiginoso y que volvió a tener a Lulú Guerra como gran protagonista.

Las de Prades entraron bien al partido, condicionadas en su juego por la baja de última hora de Rosario Urban, pero rápidamente el equipo de Miguel Ángel Peñas fue capaz de imprimir al juego el ritmo veloz que tanto las caracteriza. Tras deshacerse ayer del Liberbank Gijón por 30-24, el conjunto del Baixo Miño tenía ante sí una nueva oportunidad de alcanzar por primera vez la final copera y esta vez el Aula se puso el traje de ogro que pertenecía hasta hoy al Bera Bera.

El Guardés empezó el partido con un siete casi calcado al de ayer. El único cambio fue el de Daniela Moreno, que apareció en el extremo derecho por la baja de Urban. Lima puso el primero (0-1) después de que ambos equipos cometiesen sus primeras pérdidas. Segundo de Arcos y parada de Carratú como previa de una preciosa rosca de la central portuguesa para el 3-0. Y llegó una prematura exclusión a Descalzo en el minuto 3:19. Cifuentes, desde 7m, estrenó el casillero vallisoletano, y Molés a la contra puso el 3-2. Paró Guerra -para continuar la racha de ayer- pero en el rechace Lorena Pérez puso el 4-2. El Aula quería correr, quería apretar, y buscaba ya dar un ritmo vertiginoso al partido. Garibay machacó a la contra y también a la carrera puso Cuadrado el (5-5). 5-6 y Prades sin titubeos pedía el primer tiempo muerto del partido (Min.8:21, 5-6). Parcial de 0-3 visitante que echaba por tierra la buena entrada al partido. Y el Guardés quedó condenado a remar a contracorriente.

Lima movía al equipo pero, ante tanto pase el Aula adelantaba su defensa y Cifuentes, muy lista, atajaba el balón. Falta en ataque del Aula y en la siguiente acción empate para Guardés. También el Aula fallaba, pero el Guardés desaprovechaba sus ocasiones: Lorena Pérez estrellaba una contra ante Guerra y a la siguiente doble castigo para las gallegas: gol de Elena Cuadrado y exclusión para Buforn por empujón.  6-8. Prades quería aguantar la igualdad numérica y con portería vacía el Guardés era capaz de construir su ataque (7-8, de Lima) y Arcos para el 8-8. Minuto 13:45 y Paulina desde 7m recuperaba la ventaja que se perdió desde el 5-4. Así, se llegaba al minuto 15 con un 9-9. Otra exclusión -Gómez (16:23)- penalizando en exceso a la defensa y no habían pasado ni 30 segundos cuando llegó la exclusión a Arcos (16:43). Además, amonestación a Prades. No fue mal del todo la doble inferioridad para las de Prades, que la superaron aguantando hasta el 11-11. Gómez volvió a pista y puso de nuevo al Guardés por delante, Carratú paró, pero la precipitación de Lima dejó en bandeja a So Delgado el 12-12. Lima estaba alternando momentos de precipitación con otros de brillantez y cuando sucedía lo segundo era capaz de encontrar a Sempere en 6m (13-13) -poco después, nueva pérdida-.

Cris Cifuentes seguía alimentando a su equipo desde 7m (13-13) y ambos entrenadores empezaban a calibrar los esfuerzos de sus jugadoras. Gómez de nuevo para el 14-13 y ahí se apagó el Guardés. Tiempo muerto de Peñas en el 27:23 y el Aula se las ingenió para firmar un parcial de 0-2 que llevó el 14-16 al término de la primera parte.

El Guardés se esforzaba en hacer las cosas bien, pero no era capaz. Porque el Aula tenía a Guerra enchufadísima en portería. Cuadrado para el 14-17 y aunque Arcos la recuperó, Guerra frustró una acción super trabajada de las gallegas. El marcador pasó a lucir la máxima desventaja del partido: 14-18. Sandra Santiago, con un vendaje en su cuadriceps izquierdo, soltó un cañonazo que quitó las telarañas de la portería de Guerra. Pérdida del Aula y 15-18 en el 35 firmado por Valero. La defensa guardesa, hundida, dejaba al Aula martilleando con su potente lanzamiento exterior.

Al Guardés le estaba costando horrores acercarse al Aula, y con mucho sudor y sufrimiento, sumado a las intervenciones de Sempere bajo palos, llegaba un esperanzador 19-21 que pasó al 20-22. Una buena defensa y balón para ponerse a uno por primera vez en muchos minutos. Una condena imperdonable para las de Prades que de nuevo se alejaron a 3. Se movió el banquillo, se buscaron recursos -mixta a Danila So Delgado- pero cuando eres incapaz de sobreponerte a ti mismo por mucho que lo intentes, poco más se puede hacer. El Guardés se vació sobre la pista del Rita Hernández y pudo despedirse con la cabeza alta a pesar de la derrota de una Copa de la Reina que tendrá una final inédita: Elche  – Aula tras dejar a los grandes favoritos por el camino.