ALFREDO // Óscar Álvarez mostrando su obra

Mucha paciencia y tiempo ha necesitado el guardés Óscar Álvarez para unir las 42.000 piezas del puzzle “La Vuelta al Mundo” que ya cuelga de la pared de su casa. Sus dimensiones, 7,57 x 1,57 metros, asustan a la hora de comprarlo, además del precio, más de 250 euros, ya que debemos de tener en cuenta que necesitamos un lugar bien grande donde ponerlo para después contemplarlo.

“Comencé hacerlo a principios de enero y lo acabé la primera semana de junio, casi cinco meses. Me ponía todos los días entre dos o tres horas, aunque el fin de semana le dedicaba más tiempo. Lo hice por partes. Ponía las piezas de los distintos monumentos que iba haciendo en varios armazones de madera para luego unirlos y pegarlos con cola a la base definitiva, un tablero de 7,57 metros por 1,57 metros”, explica Óscar Álvarez.

Este amante de los rompecabezas, que ya de pequeño se recreaba con ellos y en la pandemia retomó la actividad, asegura que es el segundo puzzle más grande del mundo en una sola imagen. “Simboliza los monumentos más importantes de la Tierra. Están representados la Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel, la Torre de Londres; el Partenón de Atenas, el Cristo del Corcovado, el Taj Mahal, la Torre de Pisa, las pirámides de Egipto, pasando por el Palacio de la Ópera de Sídney, la Sagrada Familia de Barcelona, la Alhambra o la Giralda entre otros muchos, aunque se echa de menos algo de Portugal”, comenta.

Reconoce que el monumento que más le costó hacer, además del cielo, fue las caras de los presidentes de los Estados Unidos en Monte Rushmore, “porque eran piezas como borrones”. «Cuando acabé de hacerlo, pensé que no era tan difícil como había pensado, pero tampoco fue tan fácil, porque necesité muchas horas. Ahora toca admirarlo, y si alguien quiere venir a verlo, puede hacerlo”, apunta Óscar, quien regenta la Administración de Lotería Número Uno de A Guarda.

Compró el puzzle en Reyes a escondidas. “No dije nada para que no me cayera una bronca. Cuando llegó el paquete mi mujer me digo, ¿tu estas mal de la cabeza, donde vas a montar eso?. Pero ahora que está montado, estamos todos encantados con el rompecabezas”, afirma.

El puzzle, que hace un recorrido por los principales monumentos del mundo, está instalado en un tablero de madera que pesa más de cien kilos y lo montó en el garaje. “Éramos seis para llevarlo del garaje a la entrada de la casa, donde está colgado, aunque necesitábamos un par de personas más. Fue de noche y lo hicimos con mucho cuidado para que no se arqueara”, indica orgulloso observado el rompecabezas, Óscar Álvarez.

ALFREDO