ELECTROMIÑO

Llega la Navidad y ciudades y municipios de toda España engalanan sus calles con el alumbrado típico navideño. El incentivo que supone ver la ciudad iluminada con diferentes diseños es un reclamo para los consumidores, que salen a la calle a realizar las compras navideñas incentivando la economía local.

Eso lo saben bien en la empresa tudense Electromiño, que lleva iluminando ciudades, municipios y pueblos de España desde hace más de 40 años. Todo comenzó el 10 de abril de 1979 en el bajo de la casa de la madre del fundador de la empresa, Ramón Pereira, quien por entonces estudiaba electricidad en Vigo y trabajaba en una empresa del sector, hasta que fundó lo que hoy es una de las compañías de iluminación más importantes de Galicia.

Comenzó iluminando las fiestas patronales en los pueblos con las tradicionales bombillas de toda la vida. Llevaban el material en carretillas y colocaban los adornos subidos a una escalera, hasta que compraron la primera grúa en 1982. “Era de segunda mano y fue la primera grúa que vino para Galicia. El cambio fue abismal, no sólo en comodidad, sino también en seguridad”, señala Edi Márquez, creativo y relaciones públicas de Electromiño.

Esta empresa familiar que ya está en la segunda generación, fue creciendo poco a poco y a día de hoy cuentan con 43 empleados en nómina. Su mayor producto es la iluminación artística y creativa. Son muchos los ayuntamientos y ciudades de toda España los que solicitan su servicio, tanto es así, que las navidades pasadas iluminaron 40 concellos de Galicia con más de 37.800.000 luces led. Tui, A Guarda, Tomiño, Lugo, Ferrol, Pontevedra, Salvaterra, Marín, Sanxenso, Cee, Narón, Sada, Betanzos, O Barco de Valdeorras o Vilalba son algunos de los municipios en los que Electromiño desplegó su iluminación.

Pero para que nosotros disfrutemos de la iluminación navideña, antes hay un largo proceso que dura varios meses, desde enero a septiembre, que es cuando se instalan las luces. “El proceso de elaboración se divide en cuatro fases, primero está la creación y el diseño, luego la fabricación y para finalizar, el montaje y desmontaje”, apunta Edi Martínez.

El trabajo se inicia a principios de año cuando el diseñador crea las ideas para las próximas navidades. “Se hace un boceto y se plasma en un tablero de madera muy grande. De ahí se hace la pieza madre (molde), donde se instalan las luces y se hace una prueba. Tras unos 15 días de estudio, el jefe nos da el ok y hacemos una serie de piezas que se fabrican en la nave que tenemos en Tui. Tras la fabricación de los moldes de aluminio, se llevan para la nave de O Porriño donde los operarios instalan las luces led”, explica el relaciones públicas, quien matiza que la inversión que hace la empresa todos los años es muy importante, “gastamos cada año miles de kilos de aluminio y compramos dos camiones sólo de iluminación”.

Electromiño usa dos tipos de led, el led normal y el RGB, que lleva tres colores, rojo, verde y azul y que es sincronizado, como el instalado en la bola más grande de España que pesa 5 toneladas y tiene 70.000 puntos de led. “Con el ordenador podemos programar y hacer que en la bola aparezcan letras o efectos. El led es muy caro y va perdiendo brillo hasta que pierde el tono y al final hay que cambiarlo y reciclarlo», comenta Edi Martínez. La empresa tudense ya trabaja en los proyectos para las próximas navidades y piensa en presentarse al concurso de la iluminación del Concello de Vigo.

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