Imagen tomada de las cámaras de seguridad, donde se observa al hombre entrar semidesnudo en la finca

Hay ladrones que planean su atraco durante meses para que todo salga a la perfección. Estudian minuciosamente todos los detalles, los sistemas de seguridad, las horas de entrada y salida del personal de una empresa o de un museo, o la de los dueños de una casa, para luego llevarse millones de euros en bienes tras cometer el robo. Luego hay ladrones que simplemente entran en una vivienda como si fuera un centro comercial, comen, beben, fuman y se llevan vestida la ropa de los propietarios.

Eso es lo que ha hecho un caco que en la madrugada del sábado 29 de mayo entró a robar «semidesnudo» en un chalé de Mougás, Oia. El hombre rompió una ventana, accedió a la vivienda y se tomó su tiempo, más de dos horas, para buscar lo que necesitaba. Sin revolver nada, cogió varios jerséis y una cazadora del dueño que se puso cuando marchaba. “Nosotros llegamos el sábado por la mañana y ya vimos la ventana rota y dije “sorpresa, sorpresa”, porque esta debe ser ya la cuarta o quinta vez que nos entran a robar”, señaló la dueña resignada, explicando que el amigo de lo ajeno también se llevó lámparas solares, una linterna y hasta un pequeño electrodoméstico.

La sorpresa fue mayúscula cuando entraron en la casa y vieron que el visitante sin invitación se sentó a la mesa a comer. “Se comió una lata de atún, otra de pimientos morrones y un bote de paté, todo acompañado de un cigarrillo y de una cerveza, que bebió en una copa que después lavó y la puso a escurrir en el fregadero. Al menos, fue un ladrón curioso”, destacó la propietaria del chalé.

Tras revisar las cámaras de seguridad, observaron en el vídeo que el individuo entró semidesnudo de cintura para arriba y salió vestido con la ropa del dueño. “El hombre se llevó ropa de mi marido que estaba nueva, la que teníamos un poco más vieja no la quiso”, afirmó la propietaria, quien ya ha puesto una denuncia ante la Guardia Civil.