La conselleira de Infraestructuras e Movilidade, Ethel Vázquez, destacó hoy la ayuda enorme que la Xunta les presta a los Concellos de Nigrán y Gondomar al asumir la gestión de sus depuradoras de aguas residuales y reclamó implicación de las diputaciones provinciales en esta labor de apoyo a los municipios.

El Gobierno gallego destinará el próximo año 1,5 millones de euros a mantener en funcionamiento las estaciones depuradoras de aguas residuales de estos dos Concellos de O Val Miñor, asumiendo así las competencias locales sobre el tratamiento de las aguas residuales.

Vázquez Mourelle participó hoy en las jornadas formativas del Proyecto Aqualitirans, cuyos estudios acercan un modelo para conseguir depuradoras más eficientes energeticamente y sostenibles a nivel ambiental y económico.

Indicó que Aqualitrans es un proyecto europeo, en el que participan diversas entidades de Galicia y Portugal en la búsqueda de sistemas más eficientes en el funcionamiento de las EDAR a lo que la Xunta dedica 1 M€ con la financiación del Fondo FEDER.

Subrayó que este proyecto de cooperación transfronteriza hizo estudios energéticos en 20 depuradoras, 10 gallegas y 10 portuguesas, para desarrollar proyectos piloto en las EDAR que resultaron seleccionadas.

Destacó que se trata de una experiencia relevante porque permitirá extrapolar a otras depuradoras las conclusiones extraídas y transferir el conocimiento de cómo hay que desarrollar tanto las auditorías energéticas como la implementación de mejoras.

En el caso de Galicia, resultaron elegidas para desarrollar estos proyectos piloto las depuradoras de Nigrán, Gondomar, A Pobra do Caramiñal, Ares y Cedeira.

La conselleira recordó que en el caso de las depuradoras de Nigrán y Gondomar, aunque la depuración es una competencia de los Concellos, la Xunta está colaborando más allá de lo que le exige la ley con la construcción y el mantenimiento de estas dos EDAR.

Apuntó que en el caso de la depuradora de Nigrán se consiguieron mejoras energéticas gracias al aumento de la eficiencia de la aireación y mejoras en la explotación, ya que la mejor regulación del reparto de aire entre las balsas facilita que se consiga la consigna de oxígeno con mayor facilidad, consiguiendo una merma de costes y de tiempo de mantenimiento.

En el caso de la EDAR de Gondomar, señaló que se trabajó en el bombeo de cabecera consiguiendo mayor flexibilidad en la regulación del caudal y una merma de los alivios.