El equipo AMF Motorsport afrontaba la segunda cita del Campeonato Gallego de Rallyes, en Pontevedra, con la ilusión de seguir cosechando un nuevo pódium con el que no soltarse de las posiciones cabeceras del certamen. No obstante, las cosas se torcieron desde el primer metro y el binomio Meira-Murado no pudo concluir la prueba.

Nada más comenzar el tramo que abría el rallye, disputado el viernes en Sanxenxo, la transmisión del Citroën DS3 R5 se rompía en la salida, y aunque el equipo solamente cedía 22 segundos con el scratch, no había certeza de que se pudiese solucionar la avería. Gracias a la buena disposición de Ricardo Costa y el Team Macominho al completo, que ofrecieron la transmisión central de su DS3 para poder seguir en carrera y gracias también a la ardua labor de asistencia durante la noche, el vehículo estaba listo para remontar posiciones al día siguiente.

Alberto Meira y José Murado exprimían la mecánica para lograr un buen crono en el primer tramo del sábado, pero en una frenada delicada antes de un puente el vehículo se descolocaba, golpeando levemente en un bordillo, pero lo suficiente como para partir una llanta y como daño colateral, el disco de freno. A pesar de los esfuerzos del equipo por reparar el problema, fue imposible poder continuar en carrera.

Aunque este resultado es un golpe a las aspiraciones del equipo, la llegada del rallye de casa, el Sur do Condado en menos de tres semanas puede ser el revulsivo para regresar a la trayectoria regular y ascendente de las anteriores carreras.