FOTO: CONCELLO DE GONDOMAR

El pleno de la corporación municipal de Gondomar aprobó con el voto a favor del gobierno local, Ciudadanos y el PP, y la abstención de los grupos del BNG y Manifiesto Miñor, la adjudicación del Servicio de Ayuda al Hogar (SAF) a la empresa Idades S.L por un período de dos años y una dotación económica de 1.300.000 euros.

El Servicio de Ayuda al Hogar, integrado por un personal de 26 de trabajadores, prestará un total de 2.500 horas al mes a más de medio centenar de usuarios, con un coste de 17.06 euros a hora. Esto supondrá un incremento en la partida anual del Concello de 221.000 euros, que se suma a los ya asumidos en otros servicios como el banco de alimentos, comedores, alquileres o igualdad, “convirtiendo a Gondomar en el Concello que más invierte en materia social de todo el país”, aseguran desde el Concello.

La teniente de alcalde y concejal responsable de Bienestar Social, Nuria Lameiro, subraya que estas cifras “son una prueba clara de nuestra firme apuesta por las políticas sociales y centradas en la defensa y atención de los colectivos más vulnerables y necesitados, como son los mayores, personas en situación de riesgo o de exclusión social, o que simplemente atraviesan un momento difícil en estos tiempos de crisis”.

Una idea que ratifica el alcalde, Paco Ferreira, quien recuerda que “una vez más el peso de la política social se deja en manos de los Concellos, de las administraciones locales, que nos vemos obligadas a asumir competencias impropias ante el abandono de ellas por parte de Alberto Núñez Feijóo”. Lamenta que el presidente autonómico “utilice a los Concellos como un instrumento para cubrir su falta de gestión y abandono en materia social, de dependencia o igualdad, entre muchas otras”.

El regidor insta a la Xunta de Galicia a atender estas cuestiones en los próximos presupuestos “en los que esperamos incremente las partidas en materia social, pero también en igualdad, aplicación de los protocolos ante el covid, educación… cuestiones que están dejando en manos de los ayuntamientos a los que cada vez ahogan más económicamente abocándolos en muchos casos a la quiebra”.

Más incomprensible para Ferreira es la postura de abstención de los grupos municipales de Manifiesto Miñor y BNG en la aprobación del SAF: “No entra en cabeza de nadie que dos partidos que se consideran progresistas y defensores de las políticas sociales, se pusieron de perfil y no apoyaran la aprobación de esta adjudicación, resuelta por una mesa de contratación”, concluyó