José Luis del Río

El pasado sábado 29 de mayo, el buque oceanográfico Vizconde de Eza, perteneciente a la Secretaría General de Pesca, zarpó del puerto de Vigo con rumbo al Gran Banco de Terranova para llevar a cabo durante los próximos dos meses las campañas de investigación pesquera denominadas Platuxa y Flemish Cap.

Las dos campañas se incluyen en el Programa Nacional de Recopilación, Gestión y Uso de los Datos Pesqueros (PNDB) y, por tanto, están financiadas conjuntamente por la administración española y la UE a través del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).

Estas campañas, organizadas por investigadores del Programa de Pesquerías Lejanas del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), investigan la llamada Área de Regulación de la NAFO (Northwest Atlantic Fisheries Organization), que incluye parte de las aguas internacionales adyacentes a la Zona Económica Exclusiva de Canadá. Los resultados obtenidos en estas campañas se presentan, anualmente, en la reunión del Consejo Científico de NAFO y deben estar disponibles para los científicos canadienses y otras partes contratantes. Esta información se utiliza para el análisis científico y para asesorar a la Comisión de Pesca de NAFO para la toma de decisiones.

La primera campaña, Platuxa, contará con el investigador del Centro Oceanográfico de Vigo (IEO, CSIC) José Luis del Río como jefe de campaña y se llevará a cabo en la División 3NO. Comenzó el 29 de mayo en el puerto de Vigo y durará hasta el 3 de julio, con llegada también a Vigo. A continuación, el día 5 de julio, el Vizconde de Eza partirá de nuevo hacia el banco Flemish Cap, en la División 3M, con el investigador del Instituto Português do Mar e da Atmosfera, Ricardo Alpoim como jefe de campaña, para realizar la segunda campaña hasta el 18 de agosto, fecha de llegada al puerto de Vigo.

La campaña Platuxa cumple este año su vigésimo sexta edición y se realiza con el objetivo de obtener la información biológica necesaria para evaluar el estado de los recursos pesqueros de interés para la flota española, tales como el bacalao, fletán negro, camarón, gallinetas, limanda, platija, mendo, granaderos y rayas, entre otros. Con este fin, se realizarán 115 pescas estandarizadas de 30 minutos de duración, identificando todas especies presentes en la captura y registrándose los datos de talla, sexo, peso y estado de madurez sexual. Además, se recogerán muestras de gónadas y otolitos para estudios de madurez y crecimiento, que son procesadas al finalizar la campaña y que permiten conocer datos básicos para utilizar en las evaluaciones analíticas de los stocks, como son el estado de madurez sexual y la edad de los peces.

Toda esta información es indispensable para la evaluación de los recursos pesqueros de la zona, especialmente aquellos que están bajo moratoria y para los que no hay información procedente de la pesca comercial. Asimismo se identifican y pesan todas las especies de invertebrados bentónicos, con el fin de disponer de información básica de cara a la gestión de las pesquerías basada en el ecosistema. Por último, en todas las estaciones de muestreo se obtiene un perfil hidrográfico con una sonda de profundidad, temperatura y conductividad, para conocer las condiciones ambientales de las pescas.

En la actualidad, esta campaña es la mejor fuente de datos independientes de la pesquería comercial en el área prospectada y la información obtenida se utiliza en la reunión del Consejo Científico de NAFO para evaluar los recursos pesqueros de interés comercial para la flota española en el Gran Banco de Terranova.

El personal científico embarcado estará compuesto por un investigador y un técnico del Instituto Español de Oceanografía, doce observadores científicos y un técnico electrónico. A ellos hay que sumar los 21 miembros de la tripulación del Vizconde de Eza.