La parroquia de Mougás, en Oia, se conoce desde muchas perspectivas, pero pocas veces se puede sentir la sensación de ver su belleza desde el aire. 

CEDIDA // Imagen de los petroglifos de A Cabeciña, en Mougás.

Petroglifos, castros, emplazamientos medievales, un monasterio cisterciense fundado en el siglo XII, son parte del patrimonio de esta costa de Oia, pero A Cabeciña es un lugar mágico.

En Mougás, muy cerca de la costa, se levanta en el barrio de Barcelos un pequeño montículo de unos 142 metros de altura, conocido como A Cabeciña, desde el cual tenemos unas fantásticas vistas. Esto ya lo sabían hace más de 3000 años y así quisieron plasmarlo sobre las piedras para la eternidad. Muy cerca de la cumbre existe un fantástico conjunto de petroglifos en forma de laberintos y círculos concéntricos.

Algunos cientos de años después el lugar también fue un asentamiento castrexo y posteriormente atalaya alto medieval defensiva. Se tiene conocimiento de un mapa del siglo XVII donde se señaliza una fortaleza con el nombre de Castillo de Cabestán. En el año 2012 comenzó un gran proyecto arqueológico en A Cabeciña bajo el nombre ‘Costa dos Castros’.

Se trata de un precioso lugar para disfrutar de la historia e incluso de una puesta de sol atlántica. Las espectaculares imágenes publicadas por un usuario de Youtube, muestran A Cabeciña y alrededores a vista de pájaro. Tierra, mar, aire y sol se funden en una sucesión de imágenes que otorgan al espectador la sensación de sentirse suspendido en el tiempo y en el espacio.

MAPA