Tal y como marca la tradición, el Club Balonmán Atlético Guardés lanza su campaña de abonados para la temporada 2022/23. Lo hace con un vídeo promocional que pretende generar sentimiento de pertenencia y animar a los socios de siempre -y a los nuevos- a acompañar al equipo en esta complicada campaña. Y es que el colectivo que dirige Abel González tendrá que jugar como local en Tui durante varios meses por las obras de reforma del pabellón municipal de A Sangriña.

La mayor parte de la pieza audiovisual está grabada en el “Piueiro”, volanteiro tradicional de A Guarda, cuya tripulación trata de mantener vivas las tradiciones marineras de la localidad. Y en esa misión también ha querido participar el club, incluyendo en el vídeo a las ‘atadeiras’. Es el nombre que reciben las redeiras en el pueblo desde tiempos pretéritos y el que las jugadoras usarán como apodo este curso. Un homenaje al trabajo silencioso de varias generaciones de mujeres, indispensable para impulsar la actividad relacionada con el mar, imprescindible en una villa marinera como A Guarda.

El corto se desarrolla con las jugadoras de la primera plantilla efectuando las diversas labores del barco y atando redes, mientras la voz en off de la periodista Paula Montes locuta un texto. Durante el minuto que dura la pieza, hay alusiones diversas a travesías en barco y guiños a los piratas. Al final, todo confluye en el lema ‘Todas a bordo’, que pretende animar a la afición a acompañar al equipo en esta metafórica singladura lejos de casa.

En ese sentido, el club miñoto ha llegado a un acuerdo con el Concello de Tui y con el Balonmán Tui para poder jugar en su pabellón los partidos como local de la competición doméstica hasta que la reforma de A Sangriña esté completa. Los plazos más optimistas de entrega hablan de finales del mes de octubre. No obstante, con el parón del Europeo de noviembre de por medio y con las fiestas navideñas tan cerca, en el club estiman que no se volverá a casa hasta diciembre o, incluso, enero.

Mismos precios que el año pasado

Para esta campaña de socios, el Club Balonmán Atlético Guardés mantiene los mismos precios que en el curso pasado. La clase general costará 75 euros. A partir de ahí, 65 para mayores de 65 años, 50 para menores de 20 y 40 para menores de 13. Además, hay una categoría de empresa, a 100 euros, que permite intercambiar el carné -los demás deben presentarse junto al DNI-. Este abono es válido para todos los partidos de la Liga regular, para la ronda preliminar de la Copa de la Reina y para la segunda eliminatoria de la EHF European Cup, a la que el Guardés entrará directamente en diciembre. El conjunto miñoto quedó exento de la primera por ser uno de los cabezas de serie de la competición.

Si el Guardés consigue avanzar en Europa, será preciso abonar un suplemento para los sucesivos encuentros que pueda disputar. Mismo proceso que se establecerá para la post-temporada, que se estrena este curso. Cuando termine la Liga regular, los ocho primeros competirán por el título y los cuatro últimos, por la permanencia. En ese momento, la directiva de la entidad pondrá a la venta unos bonos cuyo precio se establecerá en función de la ruta que tome el equipo.