ALFREDO // El resinero José Antonio Rodríguez con dos bolsas con resina en la mano

La Comunidad de Montes de Mougás ha buscado una formula para sacar beneficio durante todo el año a sus más de 1.400 hectáreas, creando, además, decenas de puesto de trabajo.

Se trata de la explotación de la resina, un oficio tradicional en uso que lleva años dando sus frutos en el interior del país convirtiéndose en una alternativa laboral para personas jóvenes o en paro.

José Antonio Rodríguez es resinero desde hace siete años. Fue pionero en la extracción de la resina en nuestra comunidad sacando este jugo de los pinos en los montes de Mougás (Oia). “Hace siete que comenzamos con este proyecto. Tras un parón por culpa del Nematodo (gusano), arrancamos de nuevo y los resultados no pueden ser más satisfactorios. Ahora estamos probando de forma experimental un nuevo método que consiste en poner con un taladro un implante circular de 60cm con una bolsa. La resina poco a poco va cayendo en la bolsa y la cambiamos cuando esté llena”, explica José Antonio, quien asegura que este procedimiento “provoca menos impacto en los pinos, y, al mismo tiempo, logramos un producto de mayor calidad”.

Son muchas las aplicaciones de la resina: Tintas de impresión, pinturas, aguarrás, pegamentos, chicles, cosméticos, ceras de depilación, fragancias etc. “La Universidad de Valencia está ensayando con platos y tenedores de camping para que sean biodegradables, además, es uno de los mejores aditivos para la medicina a nivel mundial e incluso se está usando en las vacunas del Covid”, afirma Rodríguez.

“Hay dos formas de resinar, a vida, de intensidad baja, y a muerte, que se hace en pinos que se van a cortar en un periodo corto de tiempo y es el método que estábamos utilizando en Mougás. Ahora, con el Decreto de la Xunta, ya podemos resinar a vida, es decir, que podemos hacerlo en pinos que tengan 25 cm de diámetro, y lo podemos hacer más de quince años”, explica Venancio Miniño, presidente de la Comunidad de Montes.

Los ensayos que se están realizando en Mougás en 2.000 pinos, auguran un futuro prometedor para la extracción de la resina en sus montes. “Un pino puede dar en torno a los cuatro kilos de resina al año (con el método de extracción a vida). Su precio oscila entre los 0,90 y 1,10 €. Si en Mougás tenemos unos 500.000 pinos para resinar y una persona necesita de unos 5.000 para trabajar, podemos estar hablando de crear unos cien puestos de trabajo al año con un sueldo de más de 1.000 euros”, vaticina Venancio, quien quiere ser cauto ya que aún se está en el proceso de experimentación “y hay que pulir los detalles. Además, la Comunidad no tiene definido como va a ser la explotación y se tiene que decidir en asamblea”.

El trabajador, no sólo se encargaría de resinar, sino también de limpiar su zona de monte, vigilar los incendios forestales y de controlar los pinos que puedan estar afectados por el Nematodo y así frenar la expansión de la enfermedad. Ya hay más comunidades de montes en O Baixo Miño y O Val Miñor que están interesadas en este prometedor proyecto.

ALFREDO