Ciclistas que se la juegan en la carretera PO-552
RUBENS // Los ciclistas circulando por la carretera PO-552, a su paso por Mougás (Oia).

La PO-552 a su paso por los municipios de Nigrán, Baiona, Oia, A Guarda, O Rosal, Tomiño y Tui es la carretera más frecuentada por ciclistas en las comarcas de O Val Miñor y O Baixo Miño. Pero también registra el mayor número de accidentes que afecta a este colectivo tan débil en las carreteras.

Numerosos ciclistas heridos en multitud de accidentes y dos fallecidos desde 2016 en la PO-552, en un trágico accidente se produjo el pasado 12 de marzo de 2016, cuando un octogenario arrolló a ocho ciclistas, a la altura del kilómetro 44, en A Guarda. A continuación, el vídeo con varias entrevistas.

Los accidentes con atropellos de ciclistas se han disparado en los últimos años, tanto, que las cifras han llegando a obligar a tomar medidas urgentes en la Dirección General de Tráfico. Más de 400 ciclistas han muerto durante los últimos diez años en las vías interurbanas de nuestro país; 372 perdieron la vida en un periodo comprendido entre los años 2008 y 2015. Más de 51 víctimas en 2016 y, en lo que va de 2017, ya fallecieron 18 ciclistas frente a los 15 que muertos que se registraron en 2016, según los datos de la DGT.

Es por ello por lo que se reclaman medidas de carácter urgente para acabar con la impunidad sobre este tipo de delitos y frenar la mortalidad, por lo que el Director de la Dirección General de Tráfico, Gregorio Serrano, ha anunciado una reunión que tendrá lugar el próximo 16 de mayo. En la misma se abordarán medidas para atacar el problema y debería salir un plan de choque de aplicación inmediata para frenar la alta siniestralidad de los ciclistas y endurecer las penas de los conductores que no respeten las normas de circulación y que pongan en peligro la integridad o la vida de los ciclistas.

A sabiendas de que existe un grave problema de convivencia entre vehículos a motor y ciclistas, desde la DGT han empezado a vigilar de igual modo a los ciclistas para que estos cumplan las normas de circulación, incluso desde el aire con el “Pegasus”.

En la carretera, el código de circulación es el mismo para todos, pero algunos ciclistas tienen sus propias normas. Hay un refrán que dice, “para ser respetado primero hay que respetar”. Muchos conductores no respetan a los ciclistas, pero a su vez, muchos ciclistas no respetan a los conductores. Aunque también existen conductores que protestan y aseguran que los ciclistas deben circular por un carril bici que no existe, porque se trata de una senda mixta de uso compartido para ciclistas y peatones limitada a 10 km/h que une los municipios de Baiona y A Guarda. Algunos conductores tampoco saben que deben adelantar con una separación de al menos un metro y medio. Por otra parte, hay ciclistas que tampoco respetan las normas de circulación. La normativa española dice que deben circular en paralelo pero muchos no la saben, o simplemente, no la cumplen. Además se puede apreciar, cada vez con más frecuencia, como muchos ciclistas se saltan los semáforos en rojo con el peligro que eso conlleva.

La normativa española es muy exigente en la protección a los ciclistas cuando circulan por la carretera. De hecho, los conductores de vehículos a motor deben dejar al menos un metro y medio de separación lateral cuando adelanten a uno o a varios ciclistas. Además de la separación lateral, los conductores de vehículos tienen prohibido adelantar a ciclistas si esa maniobra puede poner en peligro o entorpecer la marcha de los ciclistas, tanto si circulan en el mismo sentido como en el contrario. Para realizar el adelantamiento y dejar la separación necesaria, el conductor puede ocupar parte o la totalidad del carril contrario. Y además, para realizar ese adelantamiento se puede pisar la línea continua.

LOS PROFESIONALES TAMPOCO SE LIBRAN

Los ciclistas profesionales tampoco se libran de los atropellos. El triple campeón del Tour de Francia, Chris Froome, fue derribado este martes “voluntariamente” por un “conductor impaciente” cuando entrenaba cerca de Mónaco, donde reside actualmente el corredor británico del Team Sky.

“Afortunadamente estoy bien. La bicicleta quedó destrozada. El conductor prosiguió su camino”, escribió el propio Froome Twitter, asegurando que el conductor se dio a la fuga tras el atropello.

Aunque su caso no ha sido el único. Hace apenas unas semanas, el corredor italiano Michele Scarponi fallecía atropellado por una furgoneta mientras entrenaba cerca de su casa de Filottrano.