Centro de Salud de O Rosal

La “Plataforma para a Defensa da Sanidade Pública de O Rosal» denuncia que el servicio de Atención Primaria de los Concellos de O Baixo Miño “lleva ya años en una situación de precariedad provocada principalmente por la falta de medios personales y deficiencias en las instalaciones. Concretamente, en el caso de O Rosal, el personal sanitario atiende a un número de pacientes que supera las recomendaciones de los colegios médicos y de la OMS”, advierten.

“Con la pandemia, –dicen– las carencias de espacio y de dotación material del Centro de Salud obligaron a desplazar a A Guarda el servicio de pediatría y a cerrar la consulta de San Miguel. La implantación además de la atención telefónica, lejos de aliviar el trabajo del personal médico, supuso un ahondamiento en el deterioro del servicio, además de poner a los profesionales del centro en una situación límite. Atender a los pacientes por teléfono, además de difícil y muchas veces frustrante, supone una multiplicación de la carga de trabajo y una sobrecarga emocional, ya que una parte de la población lo hace responsables del deterioro del servicio”.

Recientemente la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, se reunió con el Conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, a quién le explicó los problemas de la atención primaria. Si bien el Conselleiro admitió la existencia de carencias de personal y expresó la intención de convocar una plaza de médico, “no apreció la necesidad de reforzar el servicio de pediatría ni se comprometió a realizar mejoras en las instalaciones”, explican. Desde la Plataforma se reivindica que la plaza de médico debe ir acompañada de una plaza de enfermería y se reitera además “la necesidad de crear una plaza de pediatría para O Rosal, ya que el Concello tiene población infantil suficiente para justificarla. Del mismo modo, desde la plataforma se exigen soluciones a las carencias estructurales y de equipamiento en los centros de salud”.

Por otra parte, la Plataforma denuncia nuevamente el hecho de que sigan sin contratar sustitutos para las ausencias del personal facultativo. “La situación acaba de agravarse, ya que desde el pasado día 29 de abril no hay pediatra para los usuarios de O Rosal. El servicio se está cubriendo prolongando la jornada de las dos pediatras que quedan en A Guarda. De este modo, los niños están siendo atendidos cada día por una persona distinta, lo que supone un grave deterioro del servicio por la pérdida de continuidad en el seguimiento”, finalizan.