Las plazas de abastos son mercados de productos frescos y de cercanía que destacan por el trato personalizado y la confianza. En ellas podremos encontrar pescado, carnes, frutas, verduras y hasta embutidos. Pero, a pesar de mantener su actividad en pleno estado de alarma, la cuarentena perjudica a los vendedores por la pérdida de clientela.

Para recuperar las ventas y facilitar las compras a los clientes que no pueden salir de casa, la plaza de abastos de Baiona se ha modernizado y ha puesto en marcha una iniciativa que va a revolucionar el sistema de mercado tradicional como lo conocemos.

La iniciativa “Cociña de mercado” consiste en preparar el pedido y llevárselo al cliente hasta su propia casa. “El cliente nos llama por teléfono o nos manda un WhatsApp. Nos hace el pedio de productos frescos, como carne, pescado, pan, embutidos, productos de la huerta y luego se lo llevamos a su domicilio”, señala Patricia Leyenda, una de las impulsoras de la iniciativa y vendedora de la plaza de abastos.

Pero no sólo te llevan las compras, sino que también cocinan por ti siguiendo una carta que tienen para cada día de la semana por tan sólo 9,90 euros que incluye un primer y un segundo plato, pan y bebida. Cada día nos ofrecen dos primeros y dos segundos. La variedad de los menús es muy variada y podemos degustar arroz tres delicias, pasta boloñesa, crema de verduras, pollo al horno con patatas, criollos al queso tetilla, guiso de calamares, huevos cocidos con grelos y ventresca, guiso de ternera gallega, tortilla española con jamón, fabada de carne, merluza al horno con verduras, empanada gallega o carne o caldeiro. Los domingos el menú incrementa un poco el precio hasta los 12,90 euros. Éste incluye langostinos cocidos o entremeses de jamón y embutido variado de primer plato y de segundo, costilla al horno con patatas o fideua de pescado y mariscos.

Todos los menús los preparamos con productos frescos que tenemos en la plaza de abastos y también se lo llevamos a casa”, indica Fernando Quevedo, otro de los vendedores. “Usamos la cocina que nos brinda la cervecería La Micro, por lo que nuestros menús son de excelente calidad y tiene las máximas garantías de higiene”, explica Quevedo.

Además de los productos frescos, la plaza de abastos también dispone de productos de primera necesidad, como papel higiénico, servilletas de papel, gel, jabón o lejía. “Este es un servicio sobretodo para las personas mayores que no se pueden desplazar», explican.