En la residencia de mayores ubicada en Torrón (parroquia de Sobrada, Tomiño) el día de hoy despertó diferente. Las cuidadoras y la directora, Inés Solleiro, se afanaban para que todo estuviera a punto para celebrar los 103 años de la más longeva de las residentes: Evangelina Vila Albores “Leo”.

Mujer de carácter y en un envidiable estado de salud para su edad, recibía ayer a mediodía la visita de la concejala de Benestar, Cristina Martínez, que quiso agasajarla con un ramo de flores y una pieza de cerámica de Sargadelos. Sentada delante de un colorido mural conmemorativo lleno de manos pintadas, flores de papel y de frases simpáticas y divertidas de sus compañeros, responde, pausada, las preguntas que le hacen sobre su pasado y presente. “En Tomiño temos unha ducia de persoas centenarias –comenta la concejala– e para nos é unha alegría poder velas e conversar con elas; aprender da súa experiencia”.

Nacida en San Miguel de Oia, trabajó en el campo y tenía un molino con su familia. Por la tarde vendrán sus dos hijos, Ramón y Clemente, a pasar con ella unas horas, igual que sus nietos y su nuera Marina.

En el centro residencial, creado en el 2019 en el lugar de Torrón, Leo observa el día soleado y espera por los suyos con tranquilidad, y a las personas que se acercan para darle las enhorabuenas y desearle más años de vida, les regala uno “vaian con Deus” o uno “oxalá así sexa”.