La Xunta selló hoy con los Concellos de Gondomar y de Baiona los acuerdos para invertir 3.250.000 de euros en la reducción del riesgo de inundaciones en estos dos municipios y le pide al Concello de Vigo que «recapacite y coopere con el Gobierno gallego firmando el convenio correspondiente para minimizar el riesgo y las consecuencias de las inundaciones en el río Lagares«.

La conselleira de Infraestruturas e Movilidade, Ethel Vázquez, rubricó esta mañana con los alcaldes de Gondomar, Francisco Ferreira, y de Baiona, Carlos Gómez, los respectivos acuerdos de colaboración para impulsar las obras necesarias para minimizar el impacto de las inundaciones en ambos municipios.

Estos convenios surgen de una planificación completa y ambiciosa realizada desde la Xunta para actuar en la protección de la población y del territorio frente al riesgo de inundación en los trechos de los ríos Miñor y Zamáns, en Gondomar, y en el río Groba, en las cercanías de su desembocadura, en el caso de Baiona, que presentan un historial de inundaciones frecuentes.

Según los acuerdos firmados, la Xunta asume el coste de las obras de las actuaciones necesarias para minimizar el riesgo de inundaciones en Gondomar y en Baiona, que suman una inversión conjunta de 3,25 M€, así como la contratación y la ejecución de los trabajos.

Por su parte, los Concellos se comprometen a poner a disposición los terrenos necesarios, tal y como establecen los convenios de colaboración de estas características en todas las confederaciones hidrográficas, de acuerdo a la instrucción del propio Ministerio para la Transición Ecológica. También asumen el deber de conseguir las autorizaciones necesarias para la ejecución de los trabajos, de recibir las obras una vez finalizadas y se comprometen a su mantenimiento y conservación.

La conselleira de Infraestruturas e Movilidade concretó que en Baiona se va a actuar en el lugar de Sabarís para mejorar el drenaje del camino de las Monxas y del camino de Pouquena y de su entorno con el fin de evitar las frecuentes inundaciones que se producen cuando coincide la pleamar con fuertes precipitaciones. La red de drenaje de estos dos caminos desemboca en A Foz do Miñor.

Para tratar de paliar las inundaciones en estos puntos, la Xunta actuará en la red de pluviales, mejorando su capacidad de desjugue. La nueva red quedará formada por cuatro colectores principales que tendrán una longitud próxima a los 700 metros. En la desembocadura de esos dos colectores en A Foz do Miñor se ejecutarán 4 obras de salida para los puntos de vertido equipadas con válvulas, que eviten la entrada del agua hacia la red con la pleamar. El trecho de tubería que no quede cubierto por el terreno se protegerá de la acción marina con un dique. Estas actuaciones supondrán una inversión de la Xunta de 600.000 euros y cuentan con un plazo de ejecución de 5 meses.

En Gondomar se actuará para minimizar el riesgo de inundaciones en el área de riesgo potencial significativo de inundaciones que afecta al núcleo urbano, en la confluencia de los ríos Miñor y Zamáns. Se trata de actuaciones estructurales en el trecho del río Miñor, desde el puente de la avenida del Conde de Gondomar -aguas arriba del antiguo colegio- y el puente de la avenida Curros Enríquez; y en el trecho del río Zamáns, desde el puente de la avenida Elduayen hasta su desembocadura en el río. Ethel Vázquez precisó, que al igual que en el caso de Baiona, la Xunta contratará y llevará a cabo las obras, que supondrán una inversión de 2,65 M€ y cuentan con un pazo de ejecución de 12 meses.

La conselleira destacó el compromiso de los Concellos de Gondomar y de Baiona con la Xunta para llevar adelante las actuaciones para reducir el riesgo de inundaciones en sus municipios, “protegiendo mejor a la población, al territorio y al medio ambiente frente a sus efectos, pero teniendo en cuenta el contexto de cambio climático”, remarcó.

En este sentido pidió agilidad en la tramitación municipal necesaria para licitar las obras: en la información pública y en la puesta a disposición de los terrenos. Así, si los Concellos son diligentes en estas gestiones, según detalló Ethel Vázquez, la Xunta podrá licitar las obras este verano para iniciarlas en el 1º trimestre de 2022. La celeridad en las gestiones municipales es importante ya que estas actuaciones son cofinanciadas con Fondos FEDER 2014-2020, por lo que deben estar finalizadas en 2023.

Un ejemplo para Vigo

Ethel Vázquez lamentó que la disposición demostrada por los alcaldes de Gondomar y de Baiona para firmar estos convenios y colaborar con la Xunta no se haya encontrado también en el caso del Concello de Vigo.

La conselleira reiteró la disposición de la Xunta para invertir 6,8 M€ para reducir el riesgo de inundaciones en el río Lagares, que presenta problemas derivados fundamentalmente de un desarrollo urbanístico erróneo en relación con el río, pese a la oposición frontal a colaborar del Concello de Vigo.

La titular de Infraestruturas e Movilidade espera que el alcalde de Vigo «recapacite y se sume al camino de la cooperación, como hicieron hoy Gondomar y Baiona, evitando que muchas familias y empresas vivan en tensión constante por el temor a sufrir, nuevamente, las consecuencias de las inundaciones”, concluyó.