El alcalde de Nigrán, Juan González, recibió ayer en el Templo Votivo de Panxón a la treintena de asistentes al simposio ‘Antonio Palacios: obra y legado’ que desde el jueves se celebra en el Museo de Pontevedra como parte de los actos por el 150 aniversario del nacimiento del célebre arquitecto porriñés.

De la mano del regidor y del propio párroco de la iglesia de Panxón, José Diéguez, los expertos pudieron conocer in-situ la que está considerada como la obra religiosa más representativa de Palacios y una de las edificaciones más destacadas de todo el siglo XX en Galicia. Asimismo, el regidor les entregó su respectivo libro ‘O legado de Antonio Palacios en Nigrán’, editado por el Concello a través de Engaiolarte y escrito por el especialista Álvaro Bonet, uno de los organizadores del simposio.

«Temos a sorte de contar en Nigrán coa obra relixiosa más importante de Antonio Palacios e cun chalé da súa autoría que reflexa tamén a versatilidade do que foi o gran deseñador de Madrid», les explicó González, quien mencionó también los dibujos que realizó el arquitecto sobre los elementos románicos de la iglesia de Santiago de Parada. Precisamente, el Concello de Nigrán, aprovechando este 150 aniversario, reivindicó en Fitur a través de un folleto editado ex-profeso y de una visita al Colegio de Arquitectos su obra en Nigrán «como verdadeiro reclamo turístico».

Templo Votivo del Mar

Probablemente a la obra cumbre de arquitectura religiosa del gallego Antonio Palacios (1874-1945), considerado uno de los grandes maestros del regionalismo y con obras reconocidas internacionalmente como el Palacio de las Comunicaciones de Madrid o el Círculo de Bellas Artes. Palacios se inspiró en el vecino arco visigótico que formaba parte de la antigua iglesia de San Juan (y que él mismo libró de la demolición por su gran valor histórico) iniciando la construcción del Templo Votivo del Mar dedicado a la Virgen del Carmen en 1932 y finalizándolo en 1937.

Su estilo es complejo de definir, ya que recoge elementos de muy diversos orígenes, emplea la piedra desnuda dentro de una tipología regionalista y destacan marcados trazos góticos e incluso islámicos si observamos la trazaría interior de la cúpula con policromía de inspiración bizantina y decoración neomudéjar (el constructor nigranés José Mogimes siguió sus diseños para, junto a los chicos de Panxón, configurar los espectaculares mosaicos de azulejo que cubren las bóvedas del templo y que representan diferentes escenas: la Anunciación de la Virgen, la Coronación, la Virgen del Carmen).