Tras meses de largas negociaciones entre la entidad menor de Camposancos y astilleros Joaquín Castro, facilitadas por el alcalde de A Guarda, esta semana llegaron a un acuerdo ambas partes para que la empresa siga manteniendo la actividad del astillero en la localidad los próximo 30 años así como los puestos de trabajo.

El punto de partida para llegar a este entendimiento se produjo cuando el alcalde de A Guarda se ofreció a mediar entre las dos partes por las dificultades de entendimiento que había entre ambas. A partir de ese momento, Antonio Lomba, mantuvo reuniones con todos los implicados, sindicatos, empleados, corporación de la entidad, equipo de Gobierno y empresa, para conocer y evaluar la problemática y las consecuencias que el desacuerdo podía producir.

Después de conocer las demandas y posicionamiento de las partes y solicitar los informes técnicos que habían avalado en todo momento las propuestas presentadas, fue posible conseguir un acercamiento entre la entidad local menor y el astillero en el que se contempla básicamente una actualización de la cuota de arrendamiento y se clarifica el destino de las instalaciones al final de la concesión. En esta fase, el alcalde, siempre pidió que se había tenido en consideración la continuidad del centro de trabajo y a los 17 empleados que a día de hoy tiene contratados el astillero.

En el pasado mes de diciembre se redactó un principio de acuerdo que daba satisfacción a la Corporación de la Entidad y que fue aceptada por la empresa. A partir de este momento, Lomba, sentó en la misma mesa al administrador de astilleros Joaquín Castro y al equipo de Gobierno de la entidad local menor de Camposancos para ajustar las posturas, ya muy próximas, y conseguir un documento definitivo de acuerdo que los servicios jurídicos de las partes convertirán en un contrato que, una vez firmado, tendrá vigencia por los próximos 30 años.