CEDIDA // Uno de los cuadros del pintor guardés Antonio Martínez "Cachi" que recoge la fuerza del paisaje

Los molinos de O Folón y de O Picón son la fuente de inspiración de un nutrido grupo de artistas que participan en un «encuentro» creativo organizado y comisariado por el rosaleiro Manuel Estévez. Entres los participantes que plasman con sus pinceles los molinos en lienzos, destacan los vigueses Rafael Calvo, Xavier Lemos, Antonio Abad y Diz, entre otros nombres del panorama artístico vigués.

También han aceptado este reto pictórico artistas de otros puntos de la geografía española, que se encuentran en pleno proceso productivo de telas que recogen la visión de cada uno de este enclave único en su género.

El periodo de creación se alargará durante otros dos meses. A partir de ahí, se abrirá un nuevo periodo en el que todas las obras serán expuestas en diferentes espacios expositivos. Todas las salas estarán en enclaves del Camino de Santiago. Uno de los municipios que ya ha anunciado su intención de exponer estas obras es el de O Rosal, que ha brindado una de sus salas para que “sus molinos” sean los grandes protagonistas.

Molinos de O Folón y O Picón

Y es que estas construcciones son una de las joyas que esconde el municipio rosaleiro, que con un microclima excepcional y las proximidades del río Miño y el Camino de la Costa de Santiago, es un punto de especial interés cultural, patrimonial y etnográfico declarado Bien de Interés Cultural por la Xunta.

En total son 67 construcciones tradicionales que se encuentran divididos en dos tramos que reciben dos nombres diferenciados como los del Folón, integrados por 36 construcciones en la vertiente del río Folón y los del Picón, con 24 edificaciones en la vertiente del río que les da nombre.

La mayoría de estas construcciones tienen una estructura de dos plantas. La inferior es en la que se encuentra la maquinaria sobre la que actúa la fuerza del agua. La planta superior es donde están instaladas las muelas de piedra con las que se molía tradicionalmente el grano.

Apuntes de la burgalesa Veronica Alcácer, «La Niña Vero» en Galicia después de visitar O Rosal