LIGA SMARTBANK // Miki Villar con la camiseta del UD Ibiza

Nació con un balón pegado al pie. Desde niño su pasión era el fútbol. Su padre Miky, que fue portero del Erizana y del Gondomar hace muchos años y, hasta hace poco, entrenador del Vilariño, le inculcó este deporte cuando él tenía apenas tres años. Con 17 años fichó por el Club Rápido de Bouzas, y, tras pasar por el Pontevedra CF, el CD Boiro y el SD Compostela, ahora milita en las filas de la UD Ibiza, donde juega de extremo derecho.

Miki Villar es un joven de 25 años natural de Vilariño, Nigrán, que vive por y para el fútbol. Reconoce que es un friki del balompié porque le gusta mucho y porque “no concibo mi vida sin jugar a este deporte, forma parte de ella. Lo disfruto mucho”. De pequeño acompañaba a su padre a los campos donde iba a jugar y “de ahí nació mí pasión. Siempre fui muy fan de mi padre. Él me metió el virus del fútbol en el cuerpo”, explica el jugador de la UD Ibiza.

Su equipo acaba de subir de 2B. El objetivo es mantenerse en Segunda División, ir creciendo poco a poco y en los próximos años auparse a Primera División de la mejor liga del mundo. Pero su nombre saltó a las portadas de la prensa deportiva cuando el pasado domingo, 7 de noviembre, marcó el gol de la victoria en el minuto 85 ante el Real Sociedad B. «La UD Ibiza gana en Anoeta con un gol de oro de Miki Villar«, titulaba el Diario de Ibiza. “Es mi primer gol y fue la ostia. Fue un momento único, porque desde pequeño siempre soñé con jugar a fútbol y marcar un gol en un estadio de Primera División, que vale para lograr la victoria para tu equipo. Es una sensación única”, comenta el nigranés.

Aunque lleva al Celta en el corazón, su equipo favorito es el Barça. De pequeño sus ídolos eran Ronaldinho y David Villa. “Fueron muy especiales para mí. Crecí con ese Barça. Disfrutaba mucho de Messi y de los galácticos”, afirma el joven futbolista, a quien le gustaría “jugar en Primera División. Es lo que soñaba de pequeño, sería un sueño cumplido. Ahora visito los estadios de fútbol que antes miraba por televisión y eso es muy especial para mí”, apunta.

Aunque está a cientos de kilómetros de casa, habla muy a menudo con su familia, novia y amigos. “Los echo mucho de menos. Echo de menos la rutina que tenía en Vilariño. Me gusta mucho estar en casa. Solía salir a pasear por A Ramallosa o Baiona, aunque no tengo queja de Ibiza, que también es muy bonita, pero lo que más echo de menos, es la comida, aquí pagas mucho y no comes nada”, señala Villar.

Su próximo partido será en casa el domingo a las 16:00 horas ante el Ponferradina. En este momento la UD Ibiza ocupa el puesto décimo primero de la clasificación con 23 puntos, a 17 del Almería, que está en la primera plaza.