El Concello de O Rosal ha retomado hace unos días las labores de limpieza viaria del municipio tras el parón obligatorio durante la crisis sanitaria, ya que en las primeras fases del estado de alarma no estaban permitida la realización de las tareas de desbroce al no considerarse fundamentales.

Durante los más de dos meses de confinamiento por culpa del COVID-19 también fueron paralizados todos los procesos selectivos para la contratación de personal a través del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra para los trabajos de limpieza en la calle, situación a la que hubo que sumarle las bajas médicas de operarios municipales de limpieza por ser considerados personal de riesgo.

Desde el Concello se quiere agradecer la implicación de los trabajadores municipales en la reactivación de estas tareas de limpieza viaria, respondiendo lo más ágilmente posible a todos los trámites administrativos necesarios para llevar adelante estas labores tan necesarias. Esta misma semana se incorporó también el personal contratado a través del Plan Concellos, que se están sumando las tareas de limpieza viaria para ir recuperando las distintas zonas.

Además, el Gobierno municipal ya se puso en contacto con la Diputación de Pontevedra, con la Xunta de Galicia y con la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil para que reactiven la limpieza viaria en las zonas de O Rosal que son de su ámbito de competencia.

El Concello también quiere agradecer el quehacer de todos los vecinos que están colaborando en estos momentos limpiando el frontal de sus casas y fincas. Hace unas semanas los alcaldes de la Mancomunidad del Baixo Miño hacían un llamamiento apelando a la responsabilidad de la población para que echaran una mano en estos momentos tan complicados y limpiaran los frontales de las parcelas que dan a la vía pública a lo que los rosaleiros respondieron de manera ejemplar.

Desde el Concello se seguirá trabajando en la recuperación de los espacios públicos para que los rosaleiros puedan recuperar poco a poco la normalidad y disfrutar de sus calles y de los espacios de ocio tras más de dos meses de confinamiento.