El Concello de Oia ya cuenta con su propio Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (PACES), un documento donde se incluyen medidas para frenar el cambio climático y reducir la huella de carbono, convirtiéndose de este modo en un municipio respetuoso y concienciado con el medio ambiente.

El PACES recibió el visto bueno en el pleno ordinario celebrado este jueves, contando con el respaldo del grupo municipal del PP, la abstención del BNG y el voto en contra del PSdeG-PSOE. Con esta aprobación se cumple uno de los compromisos asumidos por el Concello cuando ingresó, el pasado año, en el Pacto de Alcaldías para el Clima y la Energía.

El Plan aborda una serie de actuaciones destinadas a reducir la huella de carbono del Concello en diversos ámbitos: inmuebles e instalaciones municipales, edificación residencial, transporte y movilidad, producción de energía y gestión de residuos, entre otros.

La Administración local contó con un total de 3.993 euros para la elaboración del mencionado documento. Esta cantidad procede de las ayudas a entidades locales firmantes del Pacto de las Alcaldías para el Clima y la Energía Sostenible, con el apoyo de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda de la Xunta de Galicia y de los Fondo Feder de la UE, bajo el lema “Una manera de hacer Europa”.

Compromisos

Con la adhesión al Pacto, el Concello asume una serie de compromisos entre los que destacan la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en un 40% (reducción de la tasa de emisiones per cápita) antes de 2030, la mejora de la eficiencia energética y el aumento del uso de energías renovables.

También se promoverán modos de movilidad alternativos y se desarrollarán medidas encaminadas a aumentar la capacidad de adaptación y la resistencia del municipio frente al cambio climático y sus riesgos. Así, se apostará por un uso más racional del agua, por una planificación adecuada del uso del suelo y de los recursos naturales, por un aumento de la autosuficiencia a todos los niveles y por la protección de la biodiversidad.

Además, el proceso incorporará la visión de la ciudadanía, involucrándola como parte imprescindible para el desarrollo de las medidas y la consecución de los objetivos del PACES.