ALFREDO

Marineros y armadores de las Cofradías de Baiona y A Guarda han salido a la mar, y no para faenar, sino para protestar contra el nuevo Reglamento de Control de Pesca propuesto por la Comisión Europea.

A las doce en punto, con indignación y con una gran pitada, unas 25 embarcaciones, y más de medio centenar de profesionales, se hicieron a la mar en Baiona con pancartas reivindicativas en las que se podía leer: “somos mariñeiros, non delincuentes” o “non ó regulamento de control”.

Según Susana González, patrona mayor de la Cofradía de Baiona, hay unos 70 barcos y alrededor de 180 marineros y armadores afectados por el nuevo reglamento de control. “No que máis nos afecta, é en certos aspectos como o  xeolocalizador, xa que non teñen moito sentido instalar este sistema en barcos de baixura, porque son barcos que traballan á beira da costa. No caso dos barcos de marisqueo á flote, o xeolocalizador non serve para nada porque están todos xuntos e non se sabe que barco é”.

La obligatoriedad de declarar la captura antes de desembarcarla es otro de los gravámenes, “o cal obrigaría aos nosos pequenos barcos/planadoras a levar un diario de pesca a bordo, algo que é inasumible, porque as embarcacións non teñen ponte, ademais da instalación das cámaras (para embarcacións de 12 metros), algo que non parece moi sensato, porque para un mariñeiro que está a traballar dignamente estano controlando coma se fose un delincuente”.

En A Guarda siguieron los mismos pasos que en Baiona en una jornada de protesta convocada en toda Galicia. Una mayoría de la flota guardesa protestó en el puerto de la villa contra el nuevo Reglamento de Control de Pesca.

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