El Templo Votivo do Mar de Panxón suma un nuevo revés: a los ya conocidos graves problemas de filtraciones, desprendimientos y hendiduras en su interior se suma ahora el robo de parte de la barandilla de piedra de las escaleras que lo comunican con el arco visigótico.

El vecindario del entorno alertó ayer al Concello, que inmediatamente lo comunicó a la Policía Local y al Obispado. El suceso coincide con el anuncio de la Xunta ayer en prensa de la licitación de las obras de reparación, reclamadas desde el Concello y el grupo parlamentario socialista desde hace 15 años al agravarse día a día la situación de esta obra cumbre del arquitecto porriñés Antonio Palacios.

“Trátase dun dos bens patrimoniais máis icónicos do municipio e mesmo de Galicia e, paradoxicamente, é o que está máis en perigo«, lamenta el regidor, quien avanza que desde el Concello existe un proyecto para poner en valor, precisamente, todo su entorno, comprendiendo también al arco visigótico. “Estamos en conversas co Obispado para que nos ceda estes terreos e asumir nos o investimento”, explica.

En cuanto al anuncio de la Xunta de licitación de las obras de rehabilitación, el regidor manifiesta su agrado. “Non temos información oficial pero alegrámonos moito do anuncio, era algo que agardábamos xa con moita impaciencia”, explica el alcalde, Juan González, quien ya en el 2021 lamentó que la Xunta no incluyera al Templo en las ayudas del Plan Xacobeo (comprendieron 25 millones de euros para 11 proyectos, entre los que estaban diversos monumentos religiosos, pero no este).

«Temos a sorte de contar en Nigrán cunha das obras máis fermosas da arquitectura do século XX en Galicia e debe ser coidada como tal«, considera el regidor, quien no duda en calificar la edificación como «a obra relixiosa máis representativa de Palacios«, arquitecto reconocido internacionalmente por su trascendencia en el diseño de Madrid y al que la capital de España consagra el año 2024 coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento.