ALFREDO

La riqueza natural de Galicia es inmensa. Sus casi 1.500 kilómetros de costa producen los mejores mariscos y pescados del mundo y generan miles de puestos de trabajo. El interior de la comunidad teñido de verde crea los caldos más demandados del país.

Ahora, a todo este tesoro de la naturaleza se le suma la resina, una secreción líquida que se extrae de los pinos y que se usa en el sector farmacéutico (aguarrás) y como sustitutivo del petróleo en el de la alimentación (colofonia), por lo que tiene más demanda al ser más ecológica.

La Comunidad de Montes de Mougás (Oia) inició en abril del 2014 la explotación de este producto ecológico, siendo esta entidad la pionera en Galicia. Al frente de esta labor artesanal está José Antonio Rodríguez, maestro resinero, que tras años de duro trabajo codo a codo con los pinos de 25 diámetro, su importante labor empieza a dar los frutos deseados.

“Utilizamos el sistema de pica mecanizada circular que consiste en hacer un pequeño orificio en el pino para sacarle la corteza, y, antes de llegar al tronco, se le saca el cámbium. Luego, se le echa una pasta estimulante que no le afecta al árbol, se le coloca un implante plástico y a continuación una bolsa. Con este método conseguimos una resina más pura, que tiene más porcentaje de aguarrás, y está libre de impurezas”, explica el veterano resinero.

A Mougás, que destina 60 hectáreas a la elaboración de resina, se le ha sumado en esta iniciativa la Comunidad de Montes de San Miguel de Tabagón, con 35 hectáreas, y As Eiras, con 14 hectáreas, ambas en O Rosal. “La producción de resina el año pasado en el monte de la parroquia de Oia superó los 25.000 kilos y, este año, con la incorporación de estas dos entidades esperamos superar los 100.000 kilos, es decir, que ha aumentado un 400 % su producción”, asegura Eduardo González, administrador de Laxes Ambiental de Oia.

Pero no sólo ha aumentado la producción del producto, sino también el precio, debido sobre todo a su excelente calidad, libre de impurezas. “Al principio la resina tenía un precio de 1,06 € el kilo, hoy la están pagando a 1,30 euros”, señala Eduardo González. La demanda supera a la oferta, por lo que la empresa necesita contratar a más personal para aumentar la producción. “Tenemos a cuatro personas trabajando de forma directa y otras dos de forma indirecta. Ahora estamos buscando a cuatro personas más del Baixo Miño para incorporarlos a nuestra plantilla”, apunta.

El trabajo es de ocho horas diarias, de 8:00 a 16:00 horas, parando para comer, de lunes a viernes todo el año con un mes de vacaciones y un sueldo superior a los 1.000 euros. Los interesados pueden ponerse en contacto con la empresa Laxes Ambiental en el correo electrónico: info@laxesambiental.com enviando sus datos personales.

Uno de esos trabajadores que forma parte de la empresa de Oia desde las pasada Semana Santa es José Álvarez, de Martín. A sus 20 años le ve un futuro prometedor a su nuevo trabajo. “A mí me gusta mucho y estoy muy contento. Es un trabajo que se lleva bien y estás a la sombra. A diferencia de otros como la hostelería, trabajas menos y cobras más”, comenta el joven taladro en mano con lo que hace los agujeros.

La Comunidad de Montes de Couso, Gondomar, ya ha puesto el ojo en la extracción de resina y para el próximo año espera seguir los pasos de Mougás, que destina, junto con As Eiras, 18.000 pinos a esta labor, mientras que San Miguel aporta 5.000 árboles.

ALFREDO // El rosaleiro José Álvarez en su nuevo trabajo