Balonmano Remudas

Dos puntos más, segundas y con la clasificación para la competición europea durante la temporada 21-22 casi en el bolsillo. Esa es la lectura más que positiva que puede realizar el Atlético Guardés de su victoria en Telde ante el Rocasa Gran Canaria (26-27, 12-15 al descanso) en el partido aplazado correspondiente a la segunda jornada de la fase por el título de la Liga Guerreras Iberdrola. El conjunto gallego se despegó al inicio de la segunda parte hasta el 12-17 pero el Rocasa apretó (20-20, 23-23) y aunque el Guardés siempre llevó la iniciativa en el marcador sufrió hasta el definitivo 26-27.

La primera parte dejó sensaciones similares a las del sábado pasado en Gijón. Como ocurrió contra el Liberbank, ni canarias ni gallegas eran capaces de coger el timón del partido. Llegó el 0-1 de Arcos, el 1-1 de María González y aunque las locales firmaban su primer parcial de 3-0, el Guardés era capaz de reponerse con dos goles de Buforn y otro de Sandra Santiago. El partido comenzó a moverse en tablas (4-4, 5-5, 6-6, 7-7, 8-8, 9-9, 10-10, 11-11…) hasta que llegó el punto de inflexión.

El Rocasa, atascado en ataque posicional, seguía enganchado al partido ya que el Guardés tampoco conseguía brillar. Eso sí, un par de destellos de calidad como la conexión entre Martina Mazza y Rosario Urban que la extremo zurda finalizó con una preciosa vaselina y dos tantos consecutivos más de la argentina fueron un soplo de aire fresco para las de Prades. 11-14, otro más para Urban -que acabó con 6- y el choque pasaba de la igualdad a un colchón de 3 goles para las gallegas antes de irse al descanso y con un tiempo muerto de Prades.

El Guardés pudo aprovechar la superioridad por la exclusión de Alba Spugnini, endosar dos tantos más y hacer que la renta se situase en los cinco goles. Tiempo muerto de Carlos Herrera y reacción local. El Rocasa, segundo en la Liga Guerreras Iberdrola no quería dejar escapar su oportunidad de aferrarse al campeonato, toda vez que el título parece ya tener al Super Amara Bera Bera como dueño. Parcial de 4-0 contando con la exclusión de Arcos y el partido pasaba a tener de nuevo otro color. Más igualdad entre dos conjuntos que se desvivieron por los dos puntos. 18-19 y saltaron las alarmas. Prades paró el partido con tiempo muerto y el Guardés tuvo que rehacerse de nuevo bajo la batuta de la central portuguesa Patrícia Lima. Ana Palomino, que dio relevo a Silvia Navarro bajo palos, hacía alguna parada, contrarrestada por Carratú en el área contraria. Y los detalles pasaron a ser decisivos.

20-20, 20-22, exclusión a Descalzo, lanzamientos fallados, 23-23, y a partir de ahí, aunque el Guardés era incapaz de dar de nuevo el alirón, siempre mandó en el marcador. A falta de dos minutos y catorce segundos, el marcador del Antonio Moreno lucía un esperanzador 24-27. Tiempo muerto local y aunque Trojaola puso el 25-27, el Guardés consumió casi un minuto del tiempo entre golpes francos. Pérdida y gol local, pero el tiempo ya se había acabado agotando cualquier opción de empate. Suspiro final y alirón de alegría con dos puntos que harán más ameno el viaje de regreso. Mañana, dos vuelos más para regresar a casa, hacer noche en A Guarda y el viernes a primera hora salir hacia Elche, donde el sábado espera otro apasionante partido en la lucha por Europa.

CRÓNICA: NURIA LAGO

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