El teléfono móvil mató a las cabinas telefónicas
BANDALLO // Una cabina telefónica en estado ruinoso en As Mariñas, Oia

En 1980 el grupo inglés The Buggles publicó la canción “Vídeo killed the radio of star” (el vídeo mató a la estrella de la radio), haciendo una clara alusión a la proliferación del vídeo en los hogares. Aparecía el vídeo y, con él, la radio tenía los días contados.

Eso mismo ha pasado con el teléfono móvil, que con su llegada, las cabinas telefónicas que hay en nuestras calles terminarán desapareciendo y muriendo en el olvido.

A finales de 1998 el número de cabinas ascendía a algo más de 100.000 en toda España, según los datos oficiales de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia. Hoy en día apenas quedan poco más de 21.600.

Unas cabinas que a Telefónica no le sale rentable mantener en la calle, ya que 1 de cada 3 no se usa. Un Real Decreto recogido en la Ley General de Telecomunicaciones obliga a mantener estos teléfonos públicos.

Con 50 millones de teléfonos móviles en nuestro país, las cabinas, indispensables hace unos años, terminarán en el olvido y expuestas en un museo. Algunas no funcionan, otras son víctimas de los vándalos que las destrozan y otras quedan a la expuestos a las inclemencias meteorológicas que las terminan devorando.