La familia y amistades de Preciosa Franco Barreiro, vecina de toda la vida de Pazo (parroquia de Barrantes), acompañaron a la flamante centenaria el pasado sábado en una emocionada ceremonia de cumple años.

Rodeada de sus hijos, José y Merche; nietos (Gonzalo, José, Rubén y Ana María); y bisnietos (Noelia, Iker, Xavi y Emma) y demás familia política, primos, etc., Preciosa sopló las velas con la ayuda de los más pequeños de la casa.

Ni la alcaldesa, ni los concejales Cristina Martínez (Bienestar) y Manuel Álvarez “Peque”, quisieron perderse la oportunidad de acompañar a esta vecina y su familia en una fecha tan señalada.

Preciosa, como la gran mayoría de las mujeres de su tiempo, trabajó duro a lo largo de su vida, cuidando del campo, los animales, la casa, segando la hierba a mano…criando a los hijos y ayudando a su marido Luciano, que emigró durante varios años a Argentina. “Se non houbera traballado tanto, non estaría aquí”, sentencia la centenaria vecina, consciente del día tan especial que están celebrando.

«Nos ratos libres, bordaba sabas e manteis con auténtica mestría. Hoxe, os achaques da idade, no lle permiten moverse moito aínda que a súa cabeza lle responde bastante ben«. Comenta su hija Merche, que el pasatiempo preferido de su madre en la actualidad, consiste, principalmente, en jugar y disfrutar de la compañía de sus bisnietos, especialmente de Emma, que vive en la misma casa y gusta mucho de estar con ella.

Hace algunas semanas festejaba su 103 aniversario Evangelina Vila Albores; otra de las centenarias que viven en Tomiño (alrededor de una decena), si bien el Concello tiene una población infantil y nueva muy considerable.