ALFREDO

Los amigos de lo ajeno han conseguido burlar el cerco policial que blinda la zona cero de Tui.

Un vecino del barrio de A Torre, a escasos metros del zulo ilegal que explotó el pasado 23 de mayo, ha sufrido un nuevo revés esta semana. La víctima de la explosión entonces lo es ahora de un pillaje.

Este vecino había iniciado la rehabilitación de su casa, una de las 31 más afectadas por la tragedia. Retiró las diez ventanas de su vivienda para poner otras nuevas y las anteriores las dejó dentro de su propia finca. De la noche a la mañana se encontró con que también habían desparecido. Los ladrones consiguieron burlar el cerco policial y se llevaron las diez ventanas de aluminio que la onda expansiva de la pólvora destrozó.

La víctima puso la denuncia ante la Policía Local y la Guardia Civil para evitar que ningún otro vecino se vea en una situación igual ya que el valor de lo poco que les quedó tras la explosión, no es comparable al precio que los ladrones pueden conseguir por vender el aluminio robado al peso para chatarra.

La Guardia Civil no ha recibido más denuncias últimamente pero también es posible que los vecinos ni siquiera se molesten ya que sólo quedo chatarra en muchos casos.

Precisamente el jueves pasado la Guardia Civil detuvo a dos vecinos de O Carballiño que accedieron a la zona cero con las matrículas alteradas con cinta aislante y herramientas en el maletero para poder perpetrar los robos.