CEDIDA // Alfonso con el enorme pez

Alfonso Domínguez es un vecino de Currás, (Tomiño) de 47 años que lleva desde los 19 dedicado a la pesca fluvial. A él le gusta faenar en la zona alta del Río Miño, entre Amorín, Currás y Carregal, “ya que es una zona muy buena, que me da buenos resultados”, afirma.

Como cada noche, el pasado jueves salió a faenar con su barca “María Teresa D” al río. Lanzó los trasmallos a la altura de Amorín. Tras varios lances en el que no capturó nada, apareció enganchado en medio de las redes un enorme salmón de 10,5 kilos y 98 centímetros.  “Es una satisfacción personal muy grande. Es impresionante, ya no por el salmón en sí, sino por el gusto que te da coger un pez de estas características”, señala el afortunado pescador.

Alfonso reconoce que es el salmón más grande que ha capturado en su vida y está deseando pescar otro. “Una pieza tan excepcional como esta por su peso y tamaño, hace mucho tiempo que no se ve. En toda la campaña del año pasado pesqué cinco salmones, uno de 9 kilos, dos de siete y pico, uno de poco más de seis y otro de 5,300”, recuerda el veterano pescador.

A Alfonso le llovieron las felicitaciones de todas partes por tal excepcional captura. “Además de mi familia y amigos, me felicitaron de la Comandancia Naval del Miño en Tui cuando fui a registrarlo. Allí lo pesan, lo miden, lo anillan, le sacan una muestra de escamas, miran si es macho o hembra y le ponen un numero”, explica.

Como el salmón no se puede comercializar, este singular pez de aguas del Río Miño servirá de plato en varias reuniones culinarias que Alfonso, sus familiares y amigos se encargaran de preparar a la plancha con patatas y ensalada.