Alcaldesas y alcaldes de trece Concello del sur de la provincia de Pontevedra afectados por las inundaciones sufridas la pasada Navidad y Año Nuevo urgen a la Xunta de Galicia que declare el territorio como Zona de Emergencia de Protección Civil y establezca medidas de apoyo económico para asumir la rehabilitación de los municipios.

Justo cuando se cumple un mes de esta catástrofe, las regidoras y regidores de A Cañiza, As Neves, Mondariz, Ponteareas, Salceda de Caselas, Tui, O Rosal, Tomiño, A Guarda, Baiona, Nigrán, Gondomar y Redondela enviaron una carta conjunta al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, mostrando su malestar “por unha inexistente xestión por parte do executivo autonómico” ante las grabes inundaciones sufridas.

Una “situación extrema para os concellos afectados e a súa veciñanza”, ya que la reparación del importante número de desperfectos ocasionados en instalaciones, carreteras, muros… municipales está provocando un gasto extraordinario y urgente de atender, también para la población, puesto que temporales y lluvias inundaron numerosas propiedades privadas individuales o de comunidades vecinales e instalaciones de pequeñas y medianas empresas.

Tras el elevado balance de daños, los Concellos afectados solicitan también a la Xunta una partida presupuestaria extraordinaria dada la excepcionalidad de los daños en estas comarcas, como el Plan Complementario de Ayudas que se comprometió a habilitar la Diputación de Pontevedra en cuanto la administración autonómica aplique la Ley de Emergencias y declare la Emergencia de Interés Gallego en los municipios afectados.

La puesta en marcha de esta partida excepcional por parte de la Xunta no solo permitiría a los ayuntamientos afectados afrontar los daños, “senón que beneficiaría tamén a milleiros de veciños e veciñas que teñen que recompoñer as súas vivendas e propiedades tras os estragos pola forza inusual da auga e a persoas autónomas e moitas pequenas e medianas empresas que viron danadas as súas instalacións, algo especialmente preocupante nun territorio cunha alta actividade agraria”.

Las 13 alcaldesas y alcaldes lamentan que, después de 30 días, ningún representante de la Xunta de Galicia visitó la zona para conocer la realidad ni hizo ningún tipo de contacto para interesarse por los daños sufridos ni por la integridad física de las personas afectadas en las zonas inundadas, “evidenciando unha gran falta de interese e empatía” por el vecindario de unos municipios que aglutinan alrededor del 20% de los habitantes de toda la provincia de Pontevedra.