Acceder al casco urbano de Gondomar es más fácil y seguro gracias a la remodelación, ya finalizada, del cruce de las calles San Bieito y Morgadáns con las carreteras provinciales que dan servicio a las parroquias de Peiteiros y Chaín-Morgadáns.
Las obras, financiadas por la Diputación de Pontevedra, recibieron hoy la visita de la presidenta Carmela Silva, acompañada por el alcalde, Francisco Ferreira, y miembros de la Corporación municipal, y del diputado de Cooperación, Santos Héctor. La actuación supuso una inversión total de 249.756 euros por parte de la Administración provincial.
La presidenta de Diputación, Carmela Silva, se mostró emocionada con la transformación que se está llevando a cabo en el Concello: “Gondomar é outro Gondomar”, afirmó. Además puso en valor el acabado estético y funcional de una obra “mui ben rematada”, que mejorará la seguridad vial en el municipio tanto para las personas que caminan cómo para los vehículos. “Estamos nunha vila con moita historia, cun patrimonio moi importante, con moita vida, pero na que antes non parabas porque non había espazo para as persoas. Agora hai un Gondomar que pasear”. Con las humanizaciones que se están haciendo “apareceron comercios, hostalería, creouse riqueza e emprego”, destacó.
Carmela Silva destacó la apuesta del Gobierno local y del alcalde para que las obras que se llevan a cabo no sólo se ejecuten en el casco urbano sino también en todos los núcleos rurales. En este sentido, en alusión a las declaraciones del alcalde corroboró su sorpresa por el avance producido en Gondomar: “Di o tango que 20 anos non son nada, pois 7 anos menos, así que todo o que se fixo neste escaso tempo é único, aínda que queda moito por facer”. “Síntome feliz de que a Deputación poida ser o instrumento do cambio», concluyó.
El alcalde, Francisco Ferreira, definió la obra en tres vertientes: «a súa parte estética e ornamental, embelecendo toda a contorna; na renovación de servizos no subsolo e, finalmente, no avance da seguridade viaria tanto peonil como rodada”. Se trata de una rotonda clave para dar acceso desde las calles las parroquias de Chaín, Morgadáns y Peiteiros, una confluencia que “aglutina o tráfico local de arredor de 7.000 veciños e o de paso” y en la que era muy importante obtener una mayor seguridad vial. Ferreira, en último lugar, quiso agradecer a la presidenta de la Diputación “todo o que leva feito en sete anos”. “Esta obra é un exemplo máis do que a Deputación vén facendo en Gondomar. A Deputación sempre está aí; e se en 7 anos fomos quen de facer isto con Carmela Silva á fronte, imaxinemos o que poderiamos facer a maiores con outros 7 anos”.
Las obras se llevaron a cabo en la rotonda en la que confluyen las calles San Bieito y del Emigrante junto con el inicio de las carreteras provinciales EP-2403 y EP-2404, de Chaín y Morgadáns, respectivamente. La actuación se diseñó para aumentar la prioridad y la seguridad del vecindario y de los viandantes, además, de aumentar la maniobrabilidad de los vehículos articulados y de los autobuses en la rotonda de interconexión y en la que, hasta ahora, había dificultades para realizar el giro.
La humanización de todo el entorno se estructuró con una generosa ampliación de las aceras y ejecución de dos nuevos tramos en el arranque de las dos carreteras provinciales gracias a la construcción de un muro de contención donde antes había un terraplén que impedía el tránsito peatonal. De este modo se ganó el espacio necesario para construir las nuevas aceras, con 2,50 metros de ancho en dirección a Peitieiros y Chaín-Morgadáns, y también para acoger todas las canalizaciones soterradas de los servicios urbanos. El acabado estético se reforzó con una barandilla y con la instalación de jardineras y vegetación con plantas trepadoras.
La obra “estira”, en la práctica, la zona urbana, dando un tratamiento de adoquín de granito al pavimento e incluyendo también dos pasos de cebra sobreelevados con un tono más oscuro. La nueva rotonda cuenta con una base remontable en su perímetro y soluciona, de este modo, el paso de los autobuses y vehículos pesados que carecen de otra vía para cruzar Gondomar. Además, se modificó la situación anterior de la parada de autobuses, que ahora cuenta con un espacio propio, seguro y correctamente señalizado.

