Al amparo de la agenda cultural, el Concello de Tomiño llenó este verano de yoga el entorno de la fortaleza de Goián, un ámbito incomparable en el que a la riqueza paisajística se suma a la imponente arquitectura del antiguo fuerte de la época de la Guerra de la Restauración. Un curso muy especial no solo por su emplazamiento, sino también por estar dedicado a la infancia y, además, por tratarse de un yoga no tradicional, como es el llamado “yoga de la risa”.
“O obxectivo era que aprenderan esta disciplina de forma lúdica, descubrindo os beneficios para o corpo e a mente, e que adquiriran estratexias de relaxación para enfrontar situacións de estrés ou ansiedade típicas da época de pandemia e post pandemia que nos toca vivir”, destaca la concejal de Mocidade e Participación Infantil, Fátima Rodríguez.
Sabine Pfister, nada en Montpellier (Francia) y residente en O Rosal, fue la profesora experta encargada de impartir las clases. Agrupadas por edades (de 6 a 12 años), la mayoría de las asistentes fueron niñas que recibieron nociones de yoga, relajación y risoterapia.
El método de trabajo se basó en el conocido como yoga de la risa. “Tentamos aprender a importancia de rirnos con frecuencia, xa que o cerebro non distingue se a risa é real ou simulada e, entón, se rimos, liberamos dopamina e endorfinas que nos fan sentir mellor. Tamén fomentamos moito os abrazos, e en parella, xa que a colaboración de outra persoa sempre nos axuda a traballar mellor”, explica la monitora.
El fin principal era que consiguieran flexibilizar, fortalecer y aprender a conocer el cuerpo, aumentar la autoestima y controlar las emociones. “Eu creo que lles gustou moito, que lles divertiu, xa que utilizamos diferentes metodoloxías, como masaxe con pelotas, xogos de coordinación, de comunicación, de equilibrio, etc..”, asegura.
Diplomada en escuelas de yoga Sivananda y Soham, Sabine Pfister completó su formación con cursos de quiromasaje, higiene para personas dependientes y yoga de la risa, en Castellón. Como ella explica, la risa acerca una sensación de bienestar al liberar endorfinas en el organismo. Estas hormonas tienen propiedades analgésicas y reducen la producción de la adrenalina y del cortisol generados por la tensión. Además, actúa sobre el dolor al mejorar la oxigenación del cerebro y reducir las tensiones musculares y aumenta la producción de neurotransmisores y de glóbulos blancos, por lo que se sufren menos resfriados, tos y otras infecciones pulmonares.
Pfister tiene muchos años de experiencia dando este tipo de clases en la comarca del Baixo Miño y aledaños, en Asociaciones de Padres y Madres, colegios, asociación de mujeres rurales, clubes deportivos, asociaciones de vecinos, centros de personas mayores o con discapacidad o la embarazadas, entre otras.

