El fuerte oleaje que esta madrugada azotó la costa gallega con olas superiores a los siete metros de altura, ha destrozado, una vez más, el guardarraíl del Rompeolas, en la carretera PO-552, que une Baiona con Oia.
Sucedió sobre las cinco de la madrugada, en plena pleamar. En los próximos días, operarios de Conservación de Estradas repararán los daños.
Otra de las veces que el mar embravecido rompió esta valla, fue el 6 de enero del 2014, momento que fue recogido por las cámaras de Telemariñas. La Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Baiona cortaran el vial desde la rotonda del Villa Rosa y el glorieta del Rocamar.
Pero no fue el único destrozo que el oleaje provocó esta madrugada en Baiona. Las olas invadieron el parque de A Palma e irrumpieron en la carretera, que quedó llena de arena, piedras y madera. Algunos vehículos estacionados se vieron afectados por el agua del mar.

